El pasado martes día 28 se filtró un documento de la “Fédération Bancaire Française” en FT Alphaville con la propuesta de Francia para la situación de Grecia. Aquí pueden leerlo al completo. Como sabrán la banca francesa, junto la alemana y la griega, es de las más afectadas en todo esto, así que no es raro que el documento tenga el cuño de quien lo tiene. Además es de suponer por tanto que la banca de nuestro país vecino aceptará si esto sale adelante, teniendo en cuenta que Grecia no tiene mucha elección, estamos ante algo que tiene probabilidades de ejecutarse salvo que en Alemania no sea visto con buenos ojos por algún motivo.
¿En qué consiste? Pues en que los actuales acreedores de deuda pública griega, cuyas obligaciones tengan vencimiento entre julio de 2011 y julio de 2014, reinviertan una parte de lo recibido en obligaciones a 30 años. Los números son los siguientes.
Se estima que en estos tres años vencerán 85.5 mil millones de euros, de los cuales 25 mil millones están en poder del BCE, por lo que nos quedan 60.5 mil millones entre inversores privados que son los que pueden formar parte del plan. De ellos se estima en el documento que más de un 80% aceptarían la proposición, lo que nos daría un valor próximo a 50 mil millones involucrados. Pudiendo ser que ese 80% no aceptase, lo que es uno de los problemas de esta propuesta, supongamos que se da dicha premisa.
¿En qué se involucrarían? Bien, he aquí el plan. Hay dos opciones, la que usará casi todo el mundo y la que no usará casi nadie.
OPCIÓN A: La que tendrá más aceptación.
Los acreedores que acepten se comprometen a mantener la deuda hasta el vencimiento (julio 2011 - julio 2014), en donde recibirán el 100% en efectivo. A cambio deben reinvertir el 70% de lo cobrado en deuda griega, que independientemente de los títulos anteriores será a 30 años. Así, comprobamos que un 30% de lo invertido actualmente se ingresa y además en efectivo, ese dinero ya está a salvo de cualquier contingencia y los acreedores pueden hacer con él lo que les plazca.
¿Qué ocurre con el 70% restante que queda invertido en bonos griegos a 30 años? Dibujito:
Este es el esquema de la operación. Los inversores (“INVESTORS”) vuelven a comprar nueva deuda griega (“New GGBpg”) por el 70% de lo recibido (“New Investment Amount”). Esta nueva deuda griega será, como ya dije, a treinta años y ofrecerá un interés del 5.5% + una plusvalía dependiendo del crecimiento griego, que como máximo será del 2.5% y como mínimo del 0%. Es decir, estos bonos tendrán un interés de entre 5.5% y 8%.
No se termina ahí la historia, ya que entonces si Grecia (“HELLENIC REPUBLIC”) quebrase tras ejecutarse el plan los inversores saldrían muy mal parados, tendrían asegurado un 30% que ya cobraron, pero quien sabe lo que una reestructuración fuerte podría hacer por 2014 y posteriores. Por ello se inventa un sistema por el cual dicha deuda tendrá ciertas garantías.
Grecia (“HELLENIC REPUBLIC”) prestará el 30% de lo recibido a un SPV (“Collateral SPV”) es decir, Special Purpose Vehicle que funciona como colateral en la operación. Con ello este vehículo comprará a su vez deuda triple AAA (Alemania, Francia…) que se emitirá como cupón cero y servirá como garantía del principal de la deuda a 30 años. Si Grecia no hiciese frente a sus pagos este vehículo pagará el principal a los inversores con dichos activos, perdiéndose los intereses. Por último el Banco Central Europeo (“ECB”) actúa como custodio del SPV y la nueva deuda adquirida no se podrá negociar hasta el 1 de enero de 2022.
OPCIÓN B: La que no usará casi nadie.
A los inversores que escojan esta opción se les pagará el 100% en efectivo pero deben reinvertir entre un 90% y un 100% en deuda griega a 5 años con un 5.5% de interés. Se limitan sus transacciones. ¿Por qué creo que no la escogerá casi nadie? Porque conservan prácticamente todo el riesgo de su anterior operación y no hay garantía de ningún tipo. Salvo que por algún motivo fiscal, contable… sea más interesante, económicamente no tiene mucho sentido.
CONCLUSIÓN
Si finalmente 50 mil millones resultan involucrados, como dice ser el documento, Grecia obtendría una financiación del 70% de esa cantidad, es decir, unos 35 millones de euros. No obstante, el 30% tendría que ir al SPV, unos 10.5 millones, lo que nos daría de liquidez neta 24.5 millones. A su vez los acreedores, verían su patrimonio protegido: A) por el 30% que se reembolsan y es de uso libre y B) por el colateral que comprará el SPV.
Por tanto, aun en el peor de los casos, aunque Grecia quiebre nada más hacer la reinversión, los acreedores saldrían mejor parados que con una quita del 50% que es lo que se estima ahora en el mercado. La ventaja es que pueden ganar dinero a mayores.
¿Problemas? No debe haber “credit event” ni “default” ni nada similar por aceptar este plan “voluntario”, si fuese así fracasaría. Esto no quiere decir que las contrapartes de los CDS (se especula que de EEUU) se libren de pagar, porque puede haber algún evento crediticio igualmente. Aquí solo me refiero al mero hecho de que una entidad privada acepte este plan y se considere “credit event” o no. Claro que, si lo pensamos bien si les interesa, esos 80.5 millones ya no irán a reclamar sus seguros de CDS.
Y otro problema mayor es que, se gana tiempo pero ¿y Grecia? Si se especula con una reestructuración de la deuda es para que el país vuelva a unos niveles sostenibles y pueda salir del bache de donde está metida. Si por la contra esta reestructuración no se hace, ¿de qué vale que los bancos se expongan a sufrir pérdidas si Grecia sigue igual de endeudada? Por ello tengo la impresión de que Grecia acabará teniendo alguna clase de quita igualmente. Aunque en esa hipótesis, aunque sea muy tarde y muy dañina, los acreedores privados ya se habrán asegurado unas pérdidas máximas, al menos aquellos a los que les venza la deuda hasta 2014 y hagan el "roll-over". De eso va, fundamentalmente, esta proposición francesa.
