La actividad de fusiones y adquisiciones (General Electric propuso comprar Converteam, Valeant Pharma propuso comprar Cephalon, etc.) y el efecto final de mes en un entorno de escaso volumen negociado logró imponerse de nuevo a las malas noticias a las que parece habernos acostumbrado. Ni la rebaja de "rating" a Portugal y Grecia, ni los preocupantes informes radioactivos en Fukushima, ni la tensión geopolítica en la zona MENA frenaron las alzas de los índices USA en la sesión de ayer. Tampoco los datos del sector inmobiliario norteamericano que siguen reflejando un deterioro sin límite del sector limitaron las ansias de compra.
Que cada cual piense lo que quiera pero a mí me parece un entorno complicado como para poder superar resistencias en los índices que permitan desplegar procesos alcistas prolongados, aunque reconozco que la falta de reacción bajista a tanta mala noticia lanza un mensaje optimista de fondo. Pero ya hemos visto muchas veces como los mercados de renta variable divergen de la lógica durante un tiempo hasta que, de repente, se ajustan a la realidad en unos pocos días. Y este efecto es aún más relevante en un entorno de de inyección permanente de liquidez por parte de la FED. Ya veremos que ocurre en junio cuando el QE2 termine pero, mientras tanto, hay que seguir aprovechando los movimientos siempre que se tengan claros los límites que los soportes y las resistencias nos imponen.
En este gráfico se puede observar la evolución del contado del Eurostoxx50 en base horaria. Lo primero que destaca es la importancia de la zona comprendida entre los 2.927 y los 2.935 puntos. Esta es la zona en donde quedó abierto un hueco bajista entre el 9 y el 10 de marzo, ANTES del terremoto de Japón.
Este hueco fue el que confirmó la validez de la ruptura de la línea clavicular (entorno a 2.955) del Hombro Cabeza Hombro formado desde mediados de enero que se había perforado 3 días antes. De hecho fue el detonante del desplome bajista que se vivió en los días posteriores el cual se vio acrecentando por el terremoto en tierras niponas. POR LO TANTO, TODA ESTA ZONA, EL ENTORNO DE LOS 2.935 Y DE LOS 2.955 SON EL PRINCIPAL ESCOLLO CON EL QUE EL INDICE SE VA A ENCONTRAR. Mientras no lo supere, no se deben esperar más subidas. Sin embargo, si logra superar toda esta zona de precios de manera consistente, el camino hacia los máximos del año (3.040 a 3.090) en donde se encuentra la principal resistencia desde un punto de vista estructural de largo plazo, quedará abierto.
A la baja, el índice presenta un primer soporte relevante en los mínimos alcanzados en la sesión de ayer (2.880 a 2.885) en donde se encuentra uno de los máximos/mínimos crecientes de la estructura alcista iniciada hace un par de semanas y con la media de 50 sesiones. Sin embargo, el soporte clave está situado en el 2.850 en términos de cierre ya que se trata del nivel en donde se dejó abierto un hueco bajista entre el 14 y el 15 de marzo que, al cerrarse, anula su impacto negativo. La pérdida de este nivel se lo devolvería y la probabilidad de volver a retroceder hasta la base del canal alcista que se puede construir desde junio en donde el índice logró reaccionar a mediados de marzo se verá incrementado significativamente.
Por lo tanto, lo más prudente es aprovechar los niveles a los que el índice va a abrir esta mañana para hacer caja ya que se encontrará en la zona de resistencia clave comentada. Si se supera esta zona de manera consistente, se deberá uno apresurar a recomprar lo vendido. Los más arriesgados pueden incluso aprovechar los niveles que se van a alcanzar esta mañana para vender situando stops por encima de los 2.960 o con un cierre por encima de los 2.935.