Standard&Poors rebajó ayer el "rating" a 5 bancos portugueses. Los rumores acerca de que Irlanda intentará relajar los términos de la intervención de la UE tras la publicación de los estrés test el día 31 se acrecentan. Merkel perdió las elecciones en 2 "landers" claves. Los niveles de radioactividad con fugas de plutonio en Fukushima alcanzan niveles críticos. Las batallas en Libia no se detienen. La policía mata a varios manifestantes en Siria. Circulan rumores de dimisión del Presidente de Yemen, Saleh. Manifestaciones en Jordania en donde ya han muerto 2 manifestantes.
A pesar de este ramillete de "buenas" noticias, los índices lograron mantener el tipo a lo largo de toda la sesión. Sólo los malos resultados de Marriott una hora antes del cierre y el anuncio de que Ebay lanza una OPA sobre GSI Commerce Inc provocaron una caída en la última hora de la sesión que, además, fue la de menor volumen del año. Y durante la madrugada, los índices asiáticos han logrado terminar en terreno positivo salvo el Nikkei que ha cerrado la sesión con una tímida caída del 0,5%.
No sé si este atracón de noticias es tan difícil de digerir, tal y como comenté en el post de ayer, que los mercados han entrado en una fase de hibernación en la que nadie se atreve a tomar posiciones o si el efecto final de trimestre y los importantes datos de creación de empleo que se publicarán en los EEUU el viernes han dejado atolondrado a los inversores. Lo que parece evidente es que hay motivos suficientes como para que las Bolsas vuelvan a retroceder tras el rebote de la semana pasada y, sin embargo, no se mueven. En este entorno, se debe tener muy presente la estructura técnica con la que nos enfrentamos.
Es clave volver a hacer un repaso de la estructura técnica general del Futuro continuo del S&P500.
A mediados de marzo, el índice perforó la base del canal alcista que inició en septiembre y, posteriormente, el último máximo creciente de esta estructura, lo que indicó la aparición de un techo en los máximos de febrero y el despliegue de un proceso correctivo. Este proceso logró detenerse en el desdoblamiento del canal alcista perforado, un poco por debajo del soporte que el mínimo de Kerviel brinda. Desde ese punto, ha desplegado un rebote que ha situado el índice por encima del punto de confirmación bajista, la zona comprendida entre los 1.295 y los 1.300 puntos.
La situación técnica se encuentra por tanto en el momento actual en un momento de cierto "impasse". No se puede saber si el movimiento bajista desplegado en marzo es tan sólo una corrección de grado menor dentro del movimiento alcista principal o si, por el contrario, es la primera parte de un proceso correctivo de grado mayor o, en el peor de los casos, el inicio de un cambio de tendencia secular. Por este motivo, estamos en un momento en donde es mejor atar los riesgos al máximo en función de los niveles clave de soporte y resistencia.
Para estar seguros de que no estamos ante un proceso correctivo de grado mayor o ante un cambio de tendencia secular, el S&P500 debe romper en primer lugar la estructura bajista de las últimas semanas. Para ello debe superar el 1.336,50. Pero no se estará plenamente seguro de ello mientras no se supere de manera consistente el máximo creciente principal anterior; es decir, el 1.343.
Por el contrario, la ruptura de la zona comprendida entre los 1.295 y los 1.303 puntos sería la primera indicación de que el proceso correctivo no está completado aunque sólo cierres consistentes por debajo del desdoblamiento al que se hace referencia al principio (1.261) sería una señal de verdadero peligro bajista la cual debería ratificarse con la ruptura del mínimo de reacción anterior (1.241).
Por lo tanto, la estrategia más prudente sugiere que si se ha comprado la semana pasada al alcanzarse la zona de soporte comentada (entornos del 1.250), se debería hacer caja parcialmente en los niveles actuales de precio que encuentran resistencia en el 1.315,50. El resto de la posición larga se debería vender en caso de acercarnos a los 1.330 puntos o en el caso de ruptura del 1.295. En este último caso, incluso se podría sustituir por posición corta.
Y en Europa?
Ayer se comentó el Eurostoxx50 en el post y dada la falta de movimiento de la sesión, la situación técnica no ha variado. Echemos un vistazo al gráfico del Futuro continuo del Ibex.
En este gráfico se observa la evolución a lo largo de los últimos 15 meses. La primera impresión que nos da es que no hay tendencia definida. En enero de 2010 se inició una tendencia bajista que aún no ha sido cancelada. Sólo la ruptura de la estructura de máximos decrecientes principal, para lo cual se debería superar inicialmente el 10.957 y sobre todo el 11.567, nos anunciaría el fin definitivo de la tendencia.
A más corto plazo, el índice se ha metido dentro de un rango de negociación lateral muy errático desde que alcanzó los entornos del 10.950 en agosto del año pasado. A grandes rasgos este rango está delimitado por los 10.000 puntos en la parte de abajo y por los 11.000 puntos en la parte de arriba. Sin embargo, la parte de debajo de ha perforado en varias ocasiones y de manera muy agresiva en algunas ocasiones, tal y como ocurrió en la parte final del año pasado y en los primeros días de este año.
Es cierto que el último ataque a los 10.000 puntos se ha salvado con mucha rapidez y que el precio del índice se encuentra por encima de las medias de 50 y 200 y que ambas tienen pendiente positiva. Pero mientras no se supere el 10.950 de manera consistente, no se estará en disposición de esperar un mercado más alcista.
A mucho más corto plazo, el 10.800 es un escollo intermedio mientras que los 10.500 servirán de soporte.