Uno de los elementos que más me ha sorprendido a lo largo de las últimas semanas ha sido la evolución del Eurodólar y del Dólar en general.
Generalmente, las situaciones de incertidumbre de cualquier índole ha estado siempre aparejada con una revalorización del Dólar. Siempre que se ha producido un conflicto bélico en la que Occidente se ha visto implicado o que ha habido una catástrofe natural como la ocurrida en Japón, el dinero se ha dirigido hacia activos de Renta Fija Soberana emitidos en dólares y con una duración baja. En esta ocasión hemos tenido un poco de todo.
Efectivamente, el dinero se ha dirigido hacia la Renta Fija Soberana USA pero se han visto más beneficiados los plazos largos que los plazos cortos. Este comportamiento tiene mucho que ver con el hecho de que hay poco valor en los plazos cortos y en el hecho de que la dependencia de los mismos a las decisiones de la FED es mayor que en los plazos largos.
Pero lo que parece evidente es que el dinero se ha dirigido hacia la Renta Fija y hacia el Dólar en cualquier caso, como suele ser habitual. Entonces, cómo se entiende que el dólar haya perdido valor respecto de toda la cesta de divisas mundiales y, en particular, frente al Euro?
El motivo más evidente, a mi entender, es la política intervencionista de la Reserva Federal en este momento la cual es y seguirá siendo, a tenor de las continuas declaraciones de Bernanke, muy laxa. Este axioma hace que el Mercado siga esperando incremento de la oferta de dólares lo que junto a las declaraciones más restrictivas de Trichet han provocado una caída del precio del Dólar respecto de la divisa europea. La repatriación de fondos hacia Japón por parte de las compañías de seguro para cubrir las coberturas de los distintos siniestros ocurridos han terminado de dar la puntilla al dólar.
Estos son los motivos que explican la extrema debilidad del dólar a lo largo de las últimas semanas. Sin embargo, esta tendencia se enfrenta a una zona de resistencia absolutamente clave la cual será difícil de superar. E incluso puede que se esté ante el inicio de un cambio de tendencia, aunque es aún pronto como para poder asegurarlo.
En este gráfico se observa la evolución del Eurodólar en base diaria desde mediados de 2008, fecha en la que se inició un movimiento principal de revaluación del dólar tras varios años de depreciación. Tal y como se aprecia en el gráfico adjunto, el tipo de cambio ha alcanzado esta semana la directriz bajista que se puede construir desde entonces que, además, coincide con los máximos alcanzados en otoño del año pasado y con el primer mínimo decreciente del tramo bajista principal iniciado en otoño de 2009.
En este gráfico se puede observar el mismo gráfico pero ampliado de manera que se puede analizar con más exactitud lo que se está apreciando en el más corto plazo.
Lo más destacable es que a lo largo de los últimos 3 días se podría haber formado una estructura de techo conocida con el nombre de "evening star". Esta figura indica la aparición de un techo de cierta relevancia y el hecho de que se haya formado en zona de resistencia principal eleva la probabilidad de ser cierta. Además, se aprecia que la zona de resistencia a la que se ha hecho referencia al comentar el gráfico anterior coincide con la directriz alcista que se puede construir desde junio y que se perforó a la baja en diciembre, con lo que todo el movimiento desplegado desde enero podría no ser más que un nuevo "pullback" hacia la directriz perforada, tal y como ocurrió a principios de febrero.
La situación técnica queda por tanto muy clara. Entre 1,42 y 1,43 el Eurodólar se enfrenta a una zona de resistencia absolutamente clave desde un punto de vista general. La superación de esta zona de manera consistente abriría el camino hacia los 1,515 con el permiso de la resistencia de carácter intermedio situada en el 1,46. Y la superación del 1,515 anularía la estructura bajista iniciada en 2008 lo que indicaría el final de la misma, lo que dejaría paso a movimientos que, potencialmente, podrían llevar a marcar al Euro nuevos máximos históricos.
SIN EMBARGO, esta resistencia no se ha superado por el momento. Además, se ha formado una estructura de techo, lo que indica que es más probable, al menos en el corto plazo, que se produzca una corrección a favor del dólar. Esta corrección encontrará soporte inicialmente en el 1,40 pero no adquirirá tintes bajistas de verdad mientras no perfore el 1,38. En este caso, el camino hacia los 1,35 quedaría abierto.
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