Las cosas no están yendo demasiado bien en eso a lo que llamamos economía, pero me imagino que ya todo el mundo se habrá dado cuenta. Es curioso que hace solo unos meses el panorama según Bernanke y los bancos de inversión que lo jaleaban era bien distinto, insistían en que estábamos en un “soft patch” y que todo florecería hacía finales de año. No ha sido así, todo lo contrario. Ahora el escenario ha cambiado y ya nadie se plantea si habrá más crecimiento o no, en su lugar los debates tratan otras cuestiones: “¿estamos al borde de una recesión?” o “¿se está frenando el mundo?”. Preguntas nada halagüeñas pero impulsadas por los datos, por las valoraciones de bolsa o por el FMI, Lagarde al frente, amenazando de una “recesión global”. Dan ganas de cerrar los ojos y tapar los oídos, pero en esas andamos metidos ahora.
¿Es justificado el alarmismo o simplemente hemos pasado de un extremo a otro? Pues en mi opinión, si bien seguimos sin datos suficientemente claros para caer presos del pesimismo, las piezas sobre la mesa están colocadas de tal forma que preocuparse resulta lógico. Por una parte está la actividad económica, con una dirección inequívoca:

Respectivamente “Índice Compuesto de Actividad Total de la Zona Euro” con 49.2, “JP Morgan All-Industry Output Index” con 51.5, “HSBC Brazil Composite Output Index” con 49.6 y “HSBC Flash China Manufacturing PMI” (el término flash hace referencia a ser un indicador adelantado y aún no definitivo, no obstante suele ser bastante preciso) con 49.4 puntos. Podría seguir, pero creo que estas gráficas ya son bastante representativas e indican sin género a dudas que la tendencia es negativa, y no solo eso, también que los miedos a una ralentización mundial grave no son infundados
Por otra parte tenemos el hecho de que, si bien en 2008 todas las armas estaban disponibles para luchar contra la caída, ahora nos encontramos desprotegidos. Los gobiernos en occidente carecen o bien de la voluntad o bien de la posibilidad de llevar adelante estímulos, la austeridad se ha impuesto. Igualmente preocupante es el hecho de que Bernanke en sus últimas declaraciones ha dejado caer subliminalmente que la política monetaria no servirá esta vez, quitándole peso al mismo tiempo que se la daba a las medidas fiscales.
A la vista está el resultado, con una “operación twist” que con suerte conseguirá refinanciaciones y que fondos de pensiones sean un poco más agresivos. Quien te ha visto y quien te ve Sr. Bernanke, aunque quizá haya tomado nota del BIS insinuando que las políticas monetarias no son la solución o del FMI apuntando directamente a dichas medidas como parte del problema. Estos organismos internacionales parecen querer insinuar algo…
Distinto es en Europa en donde el BCE tendrá que recular nuevamente en su súbita de tipos y hacer “quién sabe qué” para que la casa siga en pie hasta que los políticos actúen (más “bailout” encubierto). Pero este hecho es la excepción "monetaria" que confirma la regla, estamos ante un gran enemigo y sin la preparación necesaria, para Soros o Gordon Brown los riesgos son mayores que en 2008. ¿Alguna solución? Pues hay quien, en un alarde de ingenio, ha creído que los BRICS podrían salir al rescate. Detengámonos en esta cuestión.
¿Pueden los BRICS rescatarnos? Pues así de entrada, no. Lo que sí podría ocurrir es que usasen algunas de sus reservas obtenidas por la “currency war” en ayudar al euro ya que les interesa para comerciar, descartando con ello a aquellos BRICS o emergentes que son deudores o que no tienen reservas significativas. Podría... pero China ya ha dicho que de eso nada, así que si las mayores reservas del mundo no participan difícilmente puede llegar a buen puerto dicha propuesta. La única posibilidad sería “venderles” cuota de poder en organismos internacionales o rebajar aún más las trabas comerciales. ¿Alguien haría tal cosa por una “no solución”? Es de suponer que no, y además para qué, ¿para tener nuevamente un euro sobrevalorado? Va a ser que no.
Además los emergentes tienen sus propios problemas. Nomura dice en uno de sus últimos informes que los precios inmobiliarios pueden estar cerca de tocar techo en China. ¿Esto qué quiere decir? Pues que el motor de del 50% del crecimiento del PIB y del 40% de los ingresos de las autoridades locales quizá no pueda aportar tanto como hasta ahora. Eso por no hablar de la posible morosidad bancaria, del crecimiento de la deuda local y promotora, o de cómo el crédito se limita a las empresas públicas dejando al resto sin liquidez. Ahora incluso se teme que la carestía llegue al ladrillo.

Juntando los efectos de China y occidente es normal que las materias primas se resientan, especialmente revelador es que dos importantes empresas del sector, Rio Tinto y Alpha Natural Resources, no se muestren optimistas sobre los próximos meses. La demanda se frena, el mundo también, así que muchos países que viven en gran medida de la venta de materias primas pueden tener problemas próximamente. En resumidas cuentas, ¿cómo van a salir los emergentes a salvar a nadie cuando ellos mismos están en una situación delicada?
¿”Decoupling”?No, crisis global. Será en mayor o menor medida, con más o menos paliativos pero global. Lógicamente a unos les irá mejor por su margen de endeudamiento y potencial mayor consumo y a otros peor, pero el barco es para todos el mismo. Vivimos en un mundo interconectado en donde el “aleteo de una mariposa” puede cambiar lo que sucede en la otra punta del globo. Unos consumen (o se endeudan) y los otros producen (o ahorran) pero si a unos les va mal a los otros también.
Y no solo es economía, se trata también del flujo del dinero. China limita el crédito a los bancos franceses, los bancos europeos quitan recursos a sus filiales latinoamericanas, los inversores desconfían y retiran su dinero de los bancos estadounidenses… noticias de esta semana, y todas del mismo barco. Por no mencionar la fuga de dinero del mundo emergente, por no mencionar que la deuda china en dólares tuvo un comportamiento negativo en agosto por primera vez desde 2008 fruto de su menor demanda. En septiembre la tendencia amenaza con trasladarse a muchos más países como pueden ver en la siguiente imagen. ¿"Decoupling"? ¿Rescate de los "BRICS"? Ustedes dirán...