Sin duda, el viernes los mercados hablaron. La tensa situación que se vive en Europa con declaraciones cruzadas entre los miembros del BCE y los ministros alemanes hicieron que los diferenciales entre los países de la periferia europea se abriesen de nuevo en la segunda mitad de la sesión.
Así, vimos como el diferencial 10 años España/Alemania cerró marginalmente por encima de los 250 pb, máximo alcanzado el pasado 23 de mayo. Los diferenciales de Portugal y de Irlanda marcaron nuevos máximos históricos mientras el diferencial griego se dirige hacia los máximos históricos anteriores alcanzados el pasado 23 de mayo.
La TIR del Bono de referencia a 10 años alemán cerró justo en los mínimos (2,96%) del movimiento lateral en el que está inmerso desde finales de mayo. La ruptura de este nivel y, sobre todo, de la media de 200 sesiones (2,92%) despejaría el camino hacia la zona de soporte siguiente (mínimo creciente de la estructura alcista previa situado en el 2,845%) aunque no hay que descartar caídas adicionales ya que el primer objetivo del H-C-H construido desde marzo está situado en el 2,795% y el objetivo final en el 2,625%.
OBVIAMENTE, CAIDAS HASTA ESTOS NIVELES, dadas las actuales circunstancias, SOLO PUEDEN PRODUCIRSE POR UN EMPEORAMIENTO DE LOS DIFERENCIAS DE TIPOS CON LOS PAISES PERIFERICOS. Es decir, UN INCREMENTO DE LA PRIMA DE RIESGO, elemento que impacta directamente en el corazón de los índices bursátiles.
Por lo tanto, los índices seguirán sometidos a los vaivenes de declaraciones cruzadas que se están produciendo acerca de la resolución, temporal, de los problemas de Grecia y su efecto contagio. Es probable que se siga sometido a volatilidad hasta el próximo 24 de junio, fecha en la que la UE anunciará las medidas a adoptar.
Otro de los elementos de preocupación en los mercados en la sesión del viernes que no es tampoco nueva es la batería de datos chinos que indican una clara desaceleración de la economía. Este elemento es clave ya que no hay que olvidar que China aporta alrededor de la mitad del crecimiento del PIB Mundial, muy por encima de lo que representa en ese mismo PIB.
En este sentido cabe resaltar la publicación esta madrugada de los datos de crecimiento del crédito del mes de mayo que literalmente se ha hundido. Se publicó también el dato de crecimiento de la oferta monetaria que mostró el menor crecimiento desde 2008. La próxima madrugada se va a publicar el IPC, las ventas minoristas y la producción industrial de mayo lo que nos dejará ya una visión bastante extensa de la evolución de la economía.
El temor a un proceso de doble recesión, al estilo al que se descontó entre los meses de mayo y junio del año pasado, está creciendo. Y no es de extrañar ya que un parón de la economía china lo podría provocar sin duda alguna. Sin embargo, el principal índice chino no ha roto aún soportes con lo que hay que dar aún un voto de confianza
En este gráfico, se observa la evolución del Shanghai Composite, principal índice chino. A lo largo de las últimas semanas, ha estado testeando la zona de soporte clave estructural que presenta alrededor de los 2.686 puntos. En las 2 últimas sesiones, el índice ha intentado perforar esta zona pero ha logrado siempre recuperarse de cara al cierre cerrando por encima de la misma ambos días. Hay que resaltar que sigue manteniéndose por encima del hueco alcista abierto a principios del mes de octubre situado en los 2.655 puntos.
La ruptura de esta zona (2.655 a 2.686) tendría unas implicaciones bajistas estructurales muy relevantes. En este caso, se rompería la línea clavicular del H-C-H Invertido construido entre mayo y septiembre del año pasado. Se rompería la directriz alcista principal que se puede construir desde los mínimos de 2008. Se cerraría el hueco alcista abierto en octubre. Y, por último, se marcaría un mínimo por debajo de los mínimos de enero de este año por lo que podríamos hablar de 2 máximos y 2 mínimos decrecientes desde los máximos de noviembre.
Por lo tanto es clave seguir la evolución del índice en los niveles de soporte actuales ya que son la forma de medir hasta qué punto se descuenta una desaceleración en el país que, sin duda, tendría un impacto más importante en el crecimiento 2011 de lo que muchos estrategas están actualmente descontando (la mayor parte piensan que la desaceleración que estamos viviendo es coyuntural y muy ligada al terremoto de Japón y que en H2 se recuperará gran parte de lo perdido).
En cuanto a los índices occidentales, se va a centrar la atención hoy en Europa ya que la situación técnica del S&P500 quedó clara en el post del viernes. En este sentido ha quedado claro que la ruptura del 1.290/1.295 es consistente y que el camino hacia la importantísima zona de soporte situada entre los 1.255 y los 1.216 puntos queda abierta. Dentro de esta zona, se deben abrir posiciones largas de nuevo.
En este gráfico se observa la evolución del IBEX contado en base diaria. Es obligatorio tener muy presente la evolución de nuestro selectivo en este momento ya que uno de los elementos bajistas que se han descrito previamente es precisamente en empeoramiento de los diferenciales de tipos lo que le impacta de manera directa. El Dax es menos válido ya que, al igual que la Deuda Soberana, sirve de refugio en este entorno. Y el Eurostoxx es una media de todo con lo que no es un buen índice para guiarnos en un mar revuelto.
Tal y como se aprecia en el gráfico adjunto, el índice perforó el viernes la zona comprendida entre los 10.066 y los 10.100 puntos. Esta zona es clave porque representa el 61,8% de retroceso de todo el movimiento alcista desplegado desde mediados de enero hasta mediados de abrir. Representa también la parte baja del rango lateral en el que el índice ha estado moviéndose desde mediados de febrero. POR LO TANTO, SU RUPTURA ELEVA SIGNIFICATIVAMENTE LA PRESION BAJISTA.
Sin embargo, hay un nivel mucho más importante que este. Se trata de los 9.950 puntos. En ese nivel, se encuentra la directriz alcista que se puede construir desde los mínimos de marzo09 y que ha servido de sujeción en junio10, noviembre10 y enero11. La ruptura, CONSISTENTE, de esta directriz tendría implicaciones bajistas muy relevantes en el medio plazo ya que abriría el camino para poder retroceder hasta los mínimos de noviembre/enero (9.200 a 9.400) puntos e incluso hacia el entorno de los 9.000 puntos en donde se decidirá el futuro del índice en el largo plazo (mínimo del periodo mayo junio del año pasado y 61,8% de retroceso del movimiento alcista 2009 a 2010).
Por lo tanto, la posición larga que se recomendó abrir en zona de soporte de los 10.100 debió cerrarse parcialmente el viernes ante la ruptura de la zona de soporte. El resto de la posición debe cerrarse en caso de que el 9.950 se perfore en cierre. En este caso, además, los más agresivos pueden abrir posiciones cortas a sabiendas de que el intento de ruptura del 9.950 podría ser una "trampa bajista" con lo que, si toman esta decisión, deben centrar mucho la atención en si el índice se mantiene por encima del 9.950 o no. En cualquier caso, es muy importante supeditar las decisiones en este momento a la evolución de los diferenciales de tipos y, por ende, a cómo reaccione la Tir alemana. No debemos fiarnos de ruptura en los soportes de los índices si no hay ruptura de soporte de la Tir del Bono.