Ni los pobres datos macro que se están publicando, ni el desplome que las "commodities" están desplegando (por cierto, varias de ellas en soportes clave como el West Texas en los 96 dólares o el cobre en los 399) ni la caída del Eurodólar tras postergarse nuevas subidas de tipos por parte del BCE (por cierto, también en soporte clave situado entre 1,4560 y 1,4485) lograron hacer retroceder al principal índice de la Bolsa USA por debajo de su primer nivel de soporte clave (1.334-1.336). Y eso que en las 2 últimas horas de negociación se perforó el mencionado soporte lo que provocó que saltasen muchos stops y que se cayese de un plumazo hasta los 1.325. Sin embargo, en la última media hora del día, recuperó este desplome para terminar por encima del soporte.
Hay divergencias bajistas por todos los lados, muchas de las cuales ya se han comentado en este post diario, que indican que la subida del S&P500 no es saludable y que comprar en estos niveles resulta un juega muy peligroso. Pero la realidad es que incluso cuando estas divergencias se amplifican, el índice es capaz de mantener sus soportes. Y ahora que muchos de los elementos divergentes están en soporte y, por tanto, pueden desplegar un rebote, resulta más difícil pensar en una ruptura de los soportes. En cualquiera de los casos, hay que mantenerse alerta ya que la Bolsa es especialista en transmitir la sensación de que todo está bajo control para, de la noche a la mañana, empezar un movimiento agresivo a la baja muy agresivo que corrige en poco tiempo lo que tendría que haber corregido a lo largo de varias semanas. En este sentido, se deben tener muy presentes los niveles de soporte del S&P500.
Vuelvo a subir esta mañana el mismo viejo conocido, el gráfico del Futuro continuo del S&P500 en base diaria. Hagamos un repaso general.
A principios de septiembre, cuando Bernanke dejó claro en Jackson Hole que implementaría un segundo ciclo de expansión cuantitativa, el índice empezó a subir con fuerza. Este alza quedó englobado dentro de un canal alcista construido a partir de la unión del mínimo de principios de septiembre con el mínimo de finales de noviembre.
Este canal se perforó el pasado mes de marzo, momento a partir del cual se desdobló a la baja. El hecho de que el índice se esté moviendo dentro de un canal similar a una escala inferior indica que el movimiento de febrero y marzo no es más que un proceso correctivo de grado menor. Por lo tanto, mientras no se perfore el desdoblamiento en términos de cierre (hoy está situado en el 1.319) no se puede ni siquiera empezar a pensar en correcciones de grado mayor.
Desde mediados del mes de febrero se ha formado una estructura de H-C-H Invertida. Esta estructura suele formarse tras un movimiento prolongado a la baja e indica un posible cambio de tendencia. Sin embargo y tal y como me puntualizó mi amigo Roqueiro, en raras ocasiones esta estructura funciona como figura de continuación de la tendencia.
Este podría ser el caso y, en este sentido, se debe ser consciente de que la línea clavicular de esta figura está situada entre el 1.336,50 y el 1.329,75 según se tomen niveles intradiarios o de cierre. La ruptura de esta zona hace unas 3 semanas confirma la estructura la cual seguirá siendo válida siempre que no aparezcan cierres por debajo la línea clavicular.
Por otro lado, la sesión de ayer fue la cuarta sesión consecutiva a la baja, circunstancia muy extraña dentro de un tendencia alcista. Además, no hay que olvidar que a principios de semana, el índice formó un "shooting star", figura que indica la posible aparición de un techo en el activo susceptible de análisis. Y si se analiza el RSI se percibe con claridad que tanto en base diaria como en base semanal los máximos alcanzados en mayo presentan divergencias bajistas.
En suma y como suele ser habitual, hay argumentos alcistas y argumentos bajistas. Sin embargo, estos últimos se basan más en divergencias que en otra cosa. Si bien esta circunstancia se suele dar en techos relevantes de mercado, el análisis técnico purista no ofrece ningún argumento para pensar que un techo se ha formado. Para ello se deberían perforar, como mínimo, los primeros niveles de soporte clave comentados que están situados, tal y como se ha comentado, en el 1.329,75/1.336,50 y en el 1.316/1.319. En este caso, el riesgo de entrar en un proceso correctivo de grado mayor se incrementaría. Pero, mientras tanto, el camino hacia algún punto por encima de los 1.400 puntos sigue abierto.
En Europa, la situación es compleja. Y es compleja, principalmente, porque las estructuras técnicas de los índices son muy distintas las unas de las otras. Así tenemos un Dax dentro de una tendencia alcista muy marcada frente a un Eurostoxx o un Ibex dentro de una tendencia muy lateral desde hace un par de años. Pero hay que ser consciente que si bien la corrección de los últimos días ha sido mucho más agresiva en Europa de lo que lo ha sido en los EEUU y que se han roto algunos soportes de cierta relevancia, todos los índices han alcanzado soportes que no se perforarán mientras el S&P500 no perfore los soportes comentados.