La mejor percepción del riesgo en Libia alivió la presión en las Bolsas en la última sesión de la semana pasada. El dato de Michigan por encima de lo esperado, las alzas de Boeing tras ganar el contrato del departamento de defensa USA, la subida de recomendación a Intel y los buenos resultados empresariales publicados hicieron el resto.
Sin embargo, es sorprendente que en este entorno el precio de los Bonos 10 años volvieran a subir. De hecho, la Tir terminó la semana por debajo de la zona de soporte comprendida entre el 3,456% y el 3,49%. Por otro lado, el precio del oro se encuentra esta mañana cotizando a tan sólo 3 dólares de los máximos de la semana pasada y a un 1% de sus máximos históricos. Y el precio del Crudo ha repuntado esta madrugada y se vuelve a encontrar a las puertas de los 100 dólares por barril. Si todos los problemas se han resuelto, tal y como nos indica el comportamiento bursátil del viernes, porqué los activos de menor riesgo siguen siendo objeto de compras?
A pesar de las dudas de interpretación que se puedan tener, se debe centrar la atención en la evolución de los precios que, al final, son los que mandan.
En este gráfico se analiza la evolución del Futuro continuo del S&P500 en base horaria. Tal y como se puede apreciar, el índice alcanzó la importantísima zona de soporte estructural situada entre los 1.295 y los 1.300 puntos el jueves de la semana pasada. En esta zona se encuentra uno de los máximos crecientes clave anteriores (el construido en la segunda mitad del mes de enero) y la base del canal alcista que se puede construir desde el 1 de septiembre. La reacción alcista del viernes ratifica la importancia de esta zona de soporte.
Por otro lado, la reacción del viernes ha logrado formar lo que podría ser un Hombro Cabeza Hombro invertido. La línea clavicular se encuentra los 1.320 puntos, un par de puntos por debajo de la importante resistencia de los 1.322 puntos tan clave en el gráfico semanal y cuya perforación la semana pasada aceleró el proceso de bajada. La línea de hombros de la estructura se encuentra en los 1.310 puntos. Por lo tanto, mientras no se supere el 1.322 se podría considerar que el movimiento del viernes no es más que un "pullback". Pero su superación reduciría drásticamente el riesgo bajista y abriría el camino para poder volver a los máximos de hace un par de semanas. Por el contrario, la ruptura del 1.310 anularía la estructura de suelo potencial y despejaría de nuevo el camino hacia la zona de soporte estructural (1.295 a 1.310) sobre la que se ha hecho referencia previamente.
En cuanto al Futuro continuo del Eurosotoxx50 en base horaria, la situación es absolutamente equivalente. La semana pasada se perforó la base del canal alcista que se inició a mediados del mes de enero dejando un hueco bajista tras de sí. Esta ruptura provocó una aceleración del proceso bajista iniciado tras la ruptura en falso de la importante resistencia de los 3.044 puntos. La caída logró perforar la zona de soporte clave de los 2.950/2.960 puntos en términos intradiarios, que no de cierre.
Al igual que el índice norteamericano, el Eurostoxx50 reaccionó el viernes y presenta la posible construcción de un Hombro Cabeza Hombro invertido. La línea clavicular no está tan definida como en el caso del índice USA pero se podría situar ligeramente por encima de los 3.000 puntos. Sin embargo, la línea de hombros está claramente situada en los 2.950 puntos, nivel mucho más relevante desde un punto de vista estructural que los 1.310 puntos.