viernes, 26 de febrero de 2010

El factor Volcker entra en escena

Al actual presidente de la Fed le etiquetaron como 'helicoptero Bernanke' en 2002 después de afirmar que si fuese necesario echaría dinero a la población desde el cielo con tal de combatir la deflación. Paul Volcker derribaría tal aeronave monetaria si tuviese poder para hacerlo.
El ex presidente de la Reserva Federal en los años 80 y antecesor de Alan Greenspan representa a la mano de hierro de la política monetaria, más cercano a las tesis ortodoxas y restrictivas del Bundesbank, que a la fiesta de tipos bajos y dinero gratis desencadenada por sus sucesores en la última década.
Paul Volcker, de 82 años y dos metros de altura, es el as en la manga de Barack Obama para dominar con mano férrea al Wall Street de la postcrisis. 'Si quieren guerra, la tendrán', vino a decir el actual presidente de EEUU a los bancos en fechas recientes.
Un giro populista en su discurso que pretende sembrar el camino para una de las reformas bancarias más ambiciosas de la historia del país. El veterano banquero pretende resucitar la Ley Glass-Steagall, que en los años 30 separó a bancos de inversión y comerciales tras la profunda crisis de 1929.
Se trata de una medida que ya fue activada en pleno maremoto de finales de 2008 para Goldman Sachs y Morgan Stanley, permitiéndoles incorporar depósitos a su balance y reforzar su cartera de depositarios. Volcker es fiel a la ley de lo sencillo en el negocio bancario: las entidades deben intermediar, dar crédito, guardar los depósitos y ayudar a invertir a los clientes. No más.
Y por ello no tardó acusar a la banca de comportamientos poco adecuados. "Los bancos no pueden comportarse como hedge funds", dijo. La denominada ley Volcker pretende impedir, entre otras cosas, que los bancos usen a sus propios clientes como escudo de inversión (proprietary trading) en los mercados, apostando a la contra y logrando beneficios por cuenta propia sin apenas riesgos.
Se trata de una práctica que señala con el dedo, según la prensa estadounidense, a las cinco grandes instituciones financieras que quedan en pie: Goldman Sachs, Morgan Stanley, Bank of America, JPMorgan y Citigroup. Wall Street, al completo. Y la ley Volcker podría dinamitar la capacidad de inversión de los grandes bancos de negocios estadounidenses. Un desafío casi imposible, pero el Paul el Alto ya se ha enfrentado a otros molinos en el pasado.
El tipo que detuvo domó a la inflación y generó una recesión
El octogenario asesor de Obama llega a la primera línea de la crisis financiera con una huella tras de sí. Los estadounidenses de más de 40 años recuerdan como los tipos de interés y el coste de financiación se disparó cuando él manejó las riendas de los tipos hasta niveles históricos, desde el 10% al 20%.
Lo hizo para contener la espiral inflacionista generada durante la crisis energética y el boom de los precios del petróleo de los años 70. Se convirtió en el hombre capaz de domar y susurrar a uno de los monstruos económicos más temidos, la inflación.
Ocupó la presidencia de la Reserva Federal bajo los mandatos del demócrata Jimmy Carter y el republicano Ronald Reagan, que confiaron en él para dirigir las riendas de la política monetaria del país entre 1979 y 1987.
Fue un periodo complicado, tanto o más que el actual. Consiguió combatir la estanflación –crecimiento económico cero e inflación por las nubes- que se había apoderado de la economía de los Estados Unidos a finales de los 70.
Limitó el suministro de dinero a los mercados y llevó a cabo una agresiva política de subidas de tipos de interés elevando las tasas hasta niveles históricamente altos. Su mano dura le permitió rebajar la inflación al 3,2% en 1983. El efecto inicial de ese movimiento fue el estrangulamiento económico. Arrastró al país a una recesión, disparó la tasa de desempleo y condenó al fracaso el intento de reelección de Carter.
Fue vilipendiado por haber causado una de las peores recesiones desde la Gran Depresión y posteriormente fue laureado por su espectacular asalto a la escalada de precios. Al mismo tiempo que la economía se requebrajaba, Volcker allanó el terreno para un amplio periodo alcista en los mercados y pasó a los libros de historia como el tipo grande, de los tipos altos y una dura disciplina. Otro héroe del firmamento económico.