Los mercados desplegaron ayer una sesión en equilibrio. Por un lado, el temor a la ralentización económica mundial se relajó tras anunciar Morgan Stanley que su objetivo de cara al final de este año para las Bolsas emergentes (MSCI Emerging Markets) se situaba un 15% por encima de los niveles actuales. Por otro lado, la prestigiosa revista Barron’s publicó un artículo muy optimista para el precio del Crudo apoyándose en una mejora de la evolución de las economías en los próximos 12 meses.
Por otro lado, Europa sigue viviendo su propio calvario. Ayer se publicó el índice de gerentes de compra del sector servicio de la Euro zona por debajo de lo estimado. Circularon rumores de que el Ministro de Finanzas italiano había dimitido (desmentido posteriormente). El Euro grupo anunció una nueva reunión de urgencia para buscar vías de refinanciación permanente para Grecia. Y Moody’s rebajó el rating de la Deuda portuguesa para dejarla en "bono basura" ("junk bond").
El resultado del coctel es igual al que ya deberíamos estar acostumbrados. Bolsa USA al alza, Bolsa alemana al alza y resto de Bolsas occidentales a la baja. El equilibrio de fuerzas sigue siendo, por lo tanto, el mismo. Y en este entorno veremos a ver quién se lleva el gato al agua. En estas circunstancias, es obligado analizar el ying y el yang; es decir, uno de los índices que más se ven impactados por los acontecimientos en Europa y otro que se ve de alguna manera beneficiado de ello.
Obviamente, uno de los índices más afectados por los acontecimientos en Europa es el Ibex del que tenemos el gráfico de su Futuro continuo.
El rebote de los últimos días, si bien ha sacado el índice de zona de peligro estructural, es insuficiente como para anular los riesgos. De hecho, la media de 200 sesiones superada marginalmente el viernes pasada, se ha vuelto a perder en la sesión de ayer lo que eleva la presión bajista de nuevo.
Sin embargo, aún es pronto como para encender las luces de alarma. Entre el 10.149 y el 10.186 nos encontramos con el último de los máximos decrecientes del movimiento bajista iniciado en febrero y superado la semana pasada, lo que debería convertir esta resistencia en soporte. Mientras no se perfore, se debería considerar la caída de estos 2 últimos días como un mero "pullback" potencial.
Ahora bien, su pérdida encendería la luz ámbar del semáforo bursátil ya que despejaría el camino hacia las directrices alcistas que se pueden construir desde junio10 (10.030 hoy) y desde marzo09 (9.970 que coindice además con el 61,8% del último gran rebote). Y la pérdida de esta zona pondría el semáforo en rojo de nuevo ya que el riesgo de romper estos niveles de manera consistente, a diferencia de lo ocurrido a finales de junio, se volvería a elevar lo que abriría un escenario bajista tremendamente peligroso.
Por el lado alcista es cierto que no se ha alcanzado la resistencia principal situada ligeramente por encima de los 10.600 puntos con lo que no se puede descartar un nuevo intento alcista. Pero el entorno que se plantea técnico es muy corto placista y, por lo tanto, sólo aprovechable para los que se pasan el día frente a las pantallas.
Como norma general se debe intentar comprar en el 10.000 y vender en el 10.600. A muy corto plazo, comprar entre 10.149 y 10.186 podría ser una buena oportunidad pero el stop debe ser muy ceñido (no más allá del 10.100), con la intención de vender lo más cerca del 10.400.
En cuanto al yang, es decir, al otro lado de la moneda (del charco en este caso), no hay variación respecto de lo comentado en el post de ayer. El S&P500 está a las puertas de una muy importante resistencia la cual va desde el 1.343 hasta el 1.359. Y en resistencias, SE VENDE.