Debe ser duro ser presidente del mayor banco central del mundo, que todos busquen las respuestas en ti, y tener que decir que desconoces por qué motivo la economía sigue frenándose. La modestia y discreción van en el sueldo supongo. Esto, aunque parezca extraño, fue lo que sucedió ayer cuando Bernanke contestó a una pregunta sobre el crecimiento diciendo que “We don't have a precise read on why this slower pace of growth is persisting”. Frase del que numerosos medios estadounidense se han hecho eco y que hoy les traigo.
Aunque claro, si creemos en la versión oficial sobre el estado de la economía, no se entendería muy bien lo que está ocurriendo; en su anterior discurso Bernanke aseguró que en los últimos meses del año el PIB se aceleraría. Es muy probable que me equivoque, quizá completamente, pero en mi opinión esto responde a una estrategia para justificar su política monetaria. Diciendo que todo es “transitorio”, la palabra más de moda actualmente en la Reserva Federal, el QE2 puede dar a su fin mientras que si se mostrase pesimista no, lo que nos llevaría a “gastar munición” y además sin tener la oportunidad de conocer el verdadero estado de la economía. Una forma necesaria de dosificarse ante una de las mayores crisis de este siglo vaya.
Claro que optimismo tampoco se respira, por ejemplo las previsiones de crecimiento se han reducido al 2.7% - 2.9% frente a un 3.5% - 4.2% de abril, un deterioro significativo para tan poco tiempo si bien Japón podría influir como insinuó en su último discurso. Ahora bien de decir que la “recuperación sigue su curso de forma moderada” se ha pasado a añadir la coletilla “pero más lentamente de lo que esperábamos”. Pequeños cambios de lenguaje que quizá indiquen la certeza de las previsiones de diversos analistas que ven a final de año signos de desaceleración claros (por ejemplo el indicador ECRI), incluso llegándose al debate de si EEUU en 2012 entrará en recesión o no. Un tema que hay que empezar a plantearse.
Más allá de intuiciones y estimaciones, uno de los datos que más sirven para el optimismo podría no ser duradero: los beneficios empresariales podrían haber tocado techo en la bolsa estadounidense. Lo cual no es extraño si nos paramos a pensar que: A) Prácticamente la mitad de los beneficios vienen del exterior y el crecimiento mundial también parece haber tocado techo. B) En el mercado interno, más allá de empresas energéticas y similares, el mayor impulso ha venido por el ahorro de costes que es finito y no parece ser substituido por el consumo. Y es que el desapalancamiento amenaza con ser nuestro gran amigo en los próximos años.
La gráfica es de Richard Koo que afirma que a los hogares estadounidenses les llevará una década volver a unos niveles de “deuda sostenible”. Aún cuando deseo que sea más rápido porque eso querría decir que a nosotros nos llevaría más, lo que está claro es que no es un proceso de un día para otro, ni de un año para el siguiente. En mi opinión eso puede suponer vivir una época de altibajos continuos hasta que los balances estén más saneados.
Pero sin duda la reacción más sorprendente al discurso de hoy la ha tenido PIMCO. En su twitter publicaban que en agosto podrían darse ya señales claras sobre el QE3… ¡en agosto! Y recuerdo que el actual montante de treasuries y MBS no se aumentará, pero tampoco se reducirá, por lo que habrá reinversiones. Es decir, que el QE2 termina en junio según lo previsto, se reinvierten algunos vencimientos ¡y ya tenemos anuncio de más estímulo a la vuelta de la esquina! ¿No es fantástico? Queda por ver que sea cierto, aunque tristemente tendría sentido si hacemos caso al “escenario no oficial pesimista” para el año que viene.
Por otra parte hasta el momento se sugería como indicador sobre si habrá más quantitative easing o no a unas expectativas demasiado bajas de inflación o a una caída de la bolsa. Pues bien, hoy por hoy y a pesar del desapalancamiento la inflación subyacente está relativamente sana, lo cual puede ser un espejismo teniendo en cuenta la capacidad productiva utilizada y que el crédito aún no se ha recuperado. Pero por el momento ahí está.
Respecto a la corrección tenemos el ejemplo de lo que ocurrió cuando finalizó el QE1, ante el temor de que no hubiese más planes de estímulo o que tardasen demasiado la bolsa empezó a desinflarse de forma notoria. ¿Ocurrirá esta vez? A favor está que si Bernanke necesita caídas para justificarse y al mercado le interesa más QE para correr riesgos, una corrección parece satisfacer a todos. En el razonamiento contrario podríamos pensar que hemos tenido muchas noticias negativas y la corrección aún así es ínfima, además podría haber reinversiones hasta que Bernanke se decida, lo que podría reducir el impacto de la incertidumbre.
Con todas estas hipótesis no podemos perder de vista el escenario oficial, una economía que se mantiene en niveles altos de crecimiento y ningún anuncio por parte de Bernanke de más QE. Esto último lo opinan el 60% de los inversores según BofAML, es decir, la mayoría de los inversores profesionales creen que no habrá QE3, una minoría que sí. Eso hay que dejarlo claro. No obstante, para mí el escenario más lógico sería que sí hubiese algún tipo de estímulo aunque no sea en agosto, aunque no se llame QE. El gobierno tendrá que reducir su déficit fiscal y la economía se frenará en mayor o menor medida, por lo que algo habrá que hacer. Igualmente, si resultan ser ciertas las tasas de crecimiento anémicas y si los beneficios empresariales finalmente tocan techo pocas excusas habrá para no corregir como ocurrió al final del QE1, sea inmediatamente o no. Hipótesis y subjetividad 100% y según las encuestas más probabilidades de fracaso que de éxito, pero ¿qué les parece la teoría?


