martes, 12 de abril de 2011

Soros ve la inflación china “fuera de control” tras reunirse con la élite

China ha sufrido en el primer trimestre de 2011 su primer déficit comercial en siete años, las importaciones acumuladas de estos tres meses alcanzan los 400 mil millones de dólares por los 399 mil millones de las exportaciones. Así, el resultado global son 1.020 millones en déficit comercial, el primero desde 2004 en donde el valor negativo superaba los ocho mil millones. Los motivos detrás de este resultado parecen ser la fuerte demanda interna, la “voracidad” con algunas materias primas como el petróleo (en donde se dice ya es el máximo importador neto del mundo) y el alto precio de éstas. Ha sorprendido positivamente la demanda internacional, especialmente teniendo en cuenta el desgraciado suceso japonés.


Vistos los datos, ¿son preocupantes? En absoluto. Para empezar es habitual que China registre “malas cifras” coincidiendo con su año nuevo, que suele afectar a la actividad, por lo que esta cifra trimestral negativa es simplemente algo coyuntural y en los próximos meses volveremos a ver muy probablemente amplios superávits de nuevo. Pero además el hecho de no sufrir entradas de capital puede resultarles de ayuda en su particular lucha contra la inflación, por lo que veo un sesgo positivo en lugar de negativo contrariamente a lo que pudiese parecer a simple vista.




Los principales déficits chinos se producen con sus “vecinos”, los llamados países ASEAN, Japón, Corea del Sur o Taiwan. Además son muy reseñables también los provocados por sus proveedores de materias primas o con Alemania. En el lado contrario, los superávits llegan gracias al comercio con Europa y Estados Unidos.


Y es que hoy por hoy el comercio ya no es lo que más preocupa en el gigante asiático, por la contra la inflación ha tomado el rol como “archienemigo”. A este respecto son muy interesantes las declaraciones que ha hecho el Sr. Soros en los últimos días, ya no solo por ser quien es, también porque este fin de semana se ha congregado con la “élite intelectual” del mundo en una reunión no demasiado publicitada aunque reconocida.


En 2009 el millonario inversor húngaro fundó con 50 millones de dólares una sociedad llamada Institute for New Economic Thinking (INET) dedicada a promover una nueva generación de pensamiento económico. Sobre ella se sustenta esta reunión realizada con algunas de las más influyentes personas del mundo cuya lista parcial pueden ver aquí. Se encuentran entre otros Kenneth Rogoff, Martin Wolf, Wolfgang Munchau, Paul Volcker, Joseph Stiglitz, Gordon Brown y un largo etcétera. En total se estima que han acudido sobre 400 personas, aunque no han trascendido todos los nombres. La reunión programada entre el día 8 y el 10 se ha celebrado en el hotel Mount Washington en Bretton Woods (New Hampshire), una localización nada casual…Y quieren conocer de lo que se ha hablado pueden ver algunas de las intervenciones en el canal de Youtube del INET.


Soros ha hecho una interesante entrevista para Bloomberg en donde, además de hablar del BCE, de la FED, de la deuda o del dólar como divisa de reserva, ha hecho un especial hincapié en la economía china. Y ojo a lo que comenta, le preocupa mucho la inflación ya que, a pesar del endurecimiento de las autoridades y la limitación del crédito, el “sistema bancario sumergido” (o en la sombra, lo denomina shadow banking system) ese que presta dinero de “forma alegal” no viéndose sometido a las restricciones del PBOC está, literalmente, “fuera de control”. Eso es un gran peligro para los precios y para el real estate víctima de un “boom” inmobiliario, comenta Soros.


Vídeo. A partir del minuto 9 habla sobre China.


No obstante ve al gigante asiático como el gran vencedor de la globalización y de la crisis financiera, que han sabido llevar muy bien aunque han cometido el error de no dejar apreciar el yuan a tiempo, viéndose ahora en estas circunstancias. También está preocupado porque el “capitalismo de estado” que practican se extienda a otros países, algo que ha funcionado en unas circunstancias determinadas pero que puede perjudicarnos a todos si se generaliza.


Sobre el “shadow banking system” he hablado alguna vez, pero lo importante no es que exista, ni siquiera que suponga más de un tercio del PIB chino, lo más importante es saber si se escapa al control de las autoridades o no. ¿Por qué? Todos conocemos su existencia, y obviamente los reguladores también, por ello cuando toman medidas y planean sus políticas cuentan con ello aunque no lo admitan. Así, a pesar de las cifras oficiales, pueden tomar medidas más duras de lo previsto si el sistema bancario sumergido crece demasiado o viceversa, consiguiendo que su particular sistema económico siga funcionando perfectamente.


En este capitalismo de estado, pensado al milímetro para ganar lo que parece ser una “guerra económica global”, los pequeños detalles pueden ser determinantes. En concreto una divisa excesivamente baja pensada para ganar comerciando puede tener efectos inflacionarios muy graves. Esto se compensaba a través del control del dinero, del control de capitales, del ahorro, del sistema bancario… todo está controlado para que la inflación no se desboque. Pero parece ser que algo está “fuera de control”, algo así como una pequeña grieta en una presa de agua.


Está por ver que así sea, por el momento las subidas de sueldos amenazan con efectos de segunda ronda. De ser así tendrían que seguir con su política de endurecimiento monetario lo que llevaría al real estate, en donde actualmente se sustenta el crecimiento del PIB chino, a un escenario complicado. Un dato para terminar, Roubini calcula que podríamos ver una recesión a partir de 2013 por la imposibilidad real de invertir más y de cambiar de modelo en un período tan corto. Me imagino que cree que no tendrán problemas para superar este bache, pero que su modelo los llevará a algo aún más grave de lo que hoy se plantea. Evitarían un “soft landing” con “más de lo mismo”, entrando en un “hard landing”.


Habrá que mantenerse sintonizados para ver qué pasa, algo está mal, pero el momento y la intensidad del golpe se desconocen. El FMI en su útlimo informe mantiene las perspectivas de crecimiento de China este año y el que viene, si bien alertan de un boom inmobiliario y contemplan un escenario de "abrupta desaceleración". No son los únicos.