lunes, 25 de abril de 2011

¿Está incubando la Eurozona un nuevo “Lehman Brothers”?

Un día pasó lo impensable y un Estado soberano de la Unión Europea fue rescatado, corrían los primeros compases de 2010 y a pesar de las negaciones Grecia decidió solicitar ayuda. Más tarde en noviembre, con un modo de operar similar, Irlanda siguió los mismos derroteros y tras malabarismos financieros como el “ELA” se rindió ante las evidencias; el “Tigre Celta” necesitaba asistencia urgentemente.

El siguiente en la lista fue Portugal, hace unos días llamó a las puertas de los “mandamases” de la Eurozona ante las dudas de poder hacer frente a los vencimientos a los que se enfrentaba en abril y junio. ¿Seguimos? Decirlo en el primer semestre de 2010 sonaba irreverente, pero hoy en día es “vox populi” qué país sigue esa lista, y no es otro que España claro. Pero, ¿se cumplirán dichos pronósticos?
Creo que la crisis de la Eurozona, del Euro o de los periféricos, cada cual que le llame como mejor lo estime, ha virado su timón. Los giros, no obstante, no siempre son de 180º, a veces simplemente se cambia de ruta ligeramente y eso es lo que creo está pasando. Grecia, Irlanda y Portugal tenían algo en común, sus finanzas públicas no podían aguantar el golpe de la crisis, por lo que no es de extrañar que en un momento dado los mercados hayan hecho saltar los rendimientos por encima de lo deseable y obligasen a obrar un rescate. En España, a mi juicio, no es así.
Nuestra deuda pública por el protocolo de déficit excesivo, la medida homogénea que tenemos en la Eurozona, es del 60% del PIB. Crece rápido, demasiado, pero nos permite un margen de maniobra para demostrar qué podemos hacer, para enseñar a Mr. Market qué sabemos sobre caminar por el sendero de la competitividad. Muestra de ello es que “en nuestro turno” en lugar de hablar de España se está hablando de Grecia, y en lugar de fondo de rescate se especula sobre una eventual “reestructuración”. Hemos pasado a la siguiente fase de la crisis.
En esta Semana Santa hemos visto un detalle de esos que nos indican dónde está el juego. Grecia ha acusado, Interpol de por medio, a un banco estadounidense de expandir rumores sobre una inminente reestructuración de la deuda pública helena. Lo más importante no es si dicha acusación es cierta, sino que el mercado se asustó y se repercutió en la mentada deuda y en las acciones de los bancos patrios, muy expuestos y que se verían notoriamente afectados. En seguida se supo que el banco era Citigroup y que el “rumor” salió del correo electrónico de uno de sus traders. [1] No obstante como comentan en FT Alphaville es hasta gracioso echarle la culpa a un email enviado minutos después, y no antes, de empezar las turbulencias en el mercado. Además su contenido es poco, o nada, revelador.
Se notan los nervios porque como suele decirse “cuando el rio suena…”, pero documentos y noticias más importantes y con más repercusión real se han publicado en los últimos días al respecto. El propio Citigroup nos obsequia con una sencilla conclusión en este trabajo, ningún país con una deuda pública superior al 150% del PIB ha conseguido volver a la senda de la sostenibilidad evitando el default, ¿hay motivos para pensar que Grecia puede ser distinto? Con Japón podríamos discutirlo ya que su deuda es comprada en gran parte internamente, pero en el caso de Grecia no parece haber argumentos. Además realizan un sencillo cálculo, si se pretendiese tener una deuda del 90% sobre el PIB, nivel que podría ser sostenible, estaríamos hablando de un haircut (recorte) del 52% actualmente, 63% el año que viene, 68% en 2013 y 70% en 2014. “Los problemas crecen” que se dice… por lo que no sería extraño que la presión “del mercado” hiciese lo propio.
Haircuts:
Claro que “el mercado” poco puede decir, puesto que Grecia solo emite a corto plazo actualmente, y no se espera que se pase a los bonos hasta 2012 y en una cantidad no muy superior a los 20.000 millones. A pesar de ello noticias como ésta nos indican que los acontecimientos pueden precipitarse en cualquier momento, ya que según la prensa helena se estaría hablando de una prolongación de los períodos de pago, lo que podríamos llamar “reestructuración light”. Veremos a ver si se queda ahí.
“Hemos pasado a la siguiente fase” pero no nos engañemos, eso no quiere decir que se hayan olvidado de nosotros, seguramente antes o después nos seguirán “exigiendo reformas” a golpe de “yield”. Seguramente la situación más complicada sucederá cuando se realicen las cuentas referentes a cada país para posteriores ayudas (ESM) o "haircuts", y ahí según lo que hagamos ahora saldremos beneficiados o perjudicados… Por lo de pronto Stark, del BCE, dice que reestructurar la deuda de Grecia podría ser peor que Lehman Brothers. Creo que este economista dijo lo más grave que se le pasó por la cabeza, quizá porque las ramificaciones son muy amplias, tanto que el propio BCE es acreedor de Grecia, pero no le falta razón en que será un momento muy difícil. Los alemanes ya están haciendo planes de contingencia por si las moscas, así que, españoles, es momento de ponerse manos a la obra.