Si bien es cierto que los resultados empresariales y la actividad de fusiones y adquisiciones han estado de pleno auge a lo largo de la semana pasada, parece evidente, al menos para mí, que la reacción alcista de los últimos días encuentra su explicación en la evolución del Eurodólar.
Y no deja de ser sorprendente, la verdad, toda vez que los tipos de interés a 10 años de los países periféricos siguen muy cerca o por encima de los máximos del año pasado provocando que los diferenciales con la Deuda alemana vuelva a estar muy tensionada. Esta situación debería estar afectando negativamente sobre el Euro y, sin embargo, no lo está haciendo.
La explicación la tenemos que encontrar en la política monetaria del otro lado del charco. La semana pasada circularon rumores de que la Fed podría decidir reinvertir los cupones de los bonos que han comprado a lo largo de los 2 ciclos de expansión cuantitativa una vez se acabe la segunda fase en junio, lo que implicaría unos 200k millones adicionales de intervención. Por otro lado, aún no se ha acordado la subida del techo de emisiones de Deuda que tiene como fecha límite para ello la mitad del mes de mayo. Y mañana sabremos, tras la reunión del FOMC que se inicia hoy, si la Reserva Federal va a mostrarse más preocupada por la inflación de lo que lo viene haciendo respondiendo así a la escalada de expectativas de inflación que se está viviendo (el diferencial entre el Bono 10 años y el Bono Tip está por encima de los 260 puntos básicos). A tenor de la evolución del dólar, parece poco probable que comenten nada a este respecto. Pero, CUIDADO, CUALQUIER CAMBIO DE TONO EN LAS PALABRAS DE BERNANKE SERIAN INTERPRETADAS COMO UN CAMBIO DE SESGO EN LA POLITICA MONETARIA DE LA FED QUE, SIN DUDA, CAERIA COMO UN JARRO DE AGUA FRIA EN LOS MERCADOS DE RENTA VARIABLE USA QUE SE ENCUENTRAN EN LOS MAXIMOS DEL RALLY INICIADO EN MARZO 09.
Tras todo lo comentado, parece lógico empezar analizando la estructura técnica del Eurodólar.
A principios del mes de abril, el tipo de cambio logró superar la IMPORTANTISIMA RESISTENCIA que presentaba en el entorno de los 1,425. La consistencia de esta ruptura quedó plasmada a mediados de abril cuando se produjo una vuelta atrás en su evolución ("pullback") y quedó clara, a tenor de la reacción posterior, la inversión de papeles de esos niveles que han pasado a ser soporte a ser resistencia. POR LO TANTO, LO PRIMERO QUE SE DEBE TENER PRESENTE ES QUE MIENTRAS NO SE PERFORE EL NIVEL DEL 1,42 EL CAMINO ALCISTA SEGUIRA ABIERTO.
La siguiente referencia se encuentra en el 1,4580. Este nivel representa el primero de los máximos decrecientes del movimiento bajista iniciado en diciembre 2009. Este movimiento bajista representa, a su vez, el segundo tramo del movimiento bajista global iniciado en 2008. En los últimos días, el Eurodólar ha intentado superar esta cota sin haberlo logrado en términos de cierre. Mientras no se produzca una ruptura consistente del mencionado nivel, existe la posibilidad de entrar en una fase de consolidación lateral que sólo sería "peligrosa" si se perforase el 1,42 tal y como se ha comentado en el párrafo anterior. DE LOGRARSE UN CIERRE CONSISTENTE POR ENCIMA DEL 1,4580 EL CAMINO HACIA LOS MAXIMOS DE DICIEMBRE 09 (1,5145) QUEDARA DESPEJADO AUNQUE, A MAS CORTO PLAZO, SE DEBE SEGUIR DE CERCA DEL CANAL ALCISTA INICIADO EN FEBRERO QUE SE APRECIA EN EL GRAFICO ADJUNTO.
En suma, es evidente que el Eurodólar está en tendencia alcista. Sólo un cambio radical de la actual política monetaria podría modificar esta tendencia. Por este motivo, la reunión del FOMC hoy y mañana será clave. Si se percibe alguna variación, por tímida que sea, de cambio en el actual sesgo, podríamos asistir a una vuelta en el tipo de cambio que, sin duda, afectaría a la evolución de los índices bursátiles USA. En caso contrario, es muy posible que los intentos de ruptura de resistencias en estos índices se consoliden lo que abriría la puerta a una movimiento alcista de bastante envergadura. En este sentido, es importante echar un vistazo al gráfico del S&P500.
Tras alcanzar el índice la zona de soporte clave situada entre el 1.295 y el 1.305 el lunes de la semana pasada, se produjo una reacción alcista inmediata que refuerza la importancia como soporte de la mencionada zona.
La reacción alcista ha conducido el índice a la resistencia clave a la que se estuvo haciendo referencia a principios del mes de abril situada entre el 1.334,50 y el 1.336,50. Esta zona es aún más clave porque representa la línea clavicular del un potencial Hombro Cabeza Hombro Invertido (estas figuras son más importantes en zona de suelo que en zona de techo porque representan estructuras de cambio de tendencia) construido desde finales de febrero. La ruptura de esta zona en términos de cierre diario, siempre que se mantenga, sería una señal anticipada de ruptura del máximo anterior (1.343) y abriría el camino hacia la parte alta del canal alcista desdoblado (1.385/1.390 en este momento que coincidiría con el primer objetivo del H-C-H-I) y, posteriormente, a la siguiente zona de resistencia clave estructural situada en el 1.440.
Por lo tanto, nos encontramos en una situación un tanto compleja. El Eurodólar apunta claramente al alza y mientras siga así, la probabilidad de que el S&P500 supere la resistencia comentada es elevada. Sin embargo, en resistencia se vende, no se compra, hasta que el mercado demuestra que se ha superado. Y la reunión del FOMC será clave para determinar que pasa en estos entornos.
Lo más prudente sería estar neutral a la espera del resultado de la mencionada reunión y ver la reacción que se produce. Si hay cambio de sesgo, por pequeño que sea, habrá que vender INMEDIATAMENTE. Y si no lo hay y el S&P500 cierra por encima de la resistencia menciondada, habrá que comprar INMEDIATAMENTE.