Los problemas geopolíticos que se están produciendo en los países del Norte de Africa y de Oriente Medio (MENA) siguen dominando la escena mundial y, por lo tanto, la evolución de los distintos mercados. Ni siquiera el buen dato de empleo, probablemente descontado en gran medida, logró frenar la subida de prima de riesgo que el mencionado riesgo está provocando en el precio del Crudo. De hecho, el viernes se superó el máximo alcanzado por el Futuro continuo del West Texas en los primeros días de conflicto en Libia (103,41), movimiento que se ha extendido durante la pasada madrugada provocando caídas de gran importancia en los índices asiáticos. Sólo el Shanghai Composite ha logrado presentarse esta mañana con ganancias gracias a que Wen Jiabao comentase el sábado que va a rebajar el déficit público y la inflación.
A pesar de todo lo comento y lo evidente que podría ser un proceso correctivo en este momento, la realidad es que no se han perforado soportes relevantes por el momento. En este sentido, se debe seguir prestando especial atención al S&P500.
En este gráfico se puede observar la evolución del Futuro continuo del S&P500. Es cierto que desde la tercera semana del mes de febrero, el índice ha entrado en una fase correctiva en la que ha dejado de marcar máximos un día sí y el otro también. Sin embargo, este proceso está siendo totalmente lateral y sólo la ruptura de soportes relevantes indicaría la conversión del proceso de lateral a bajista.
En este sentido, lo primero que hay que vigilar es la base del canal alcista que se inició en septiembre del año pasado. Esta directriz se perforó en cierre la semana pasada pero la rápida reacción alcista al día siguiente anuló la señal bajista. Esta directriz se encuentra hoy en los 1.313, no lejos de la zona de reacción del gráfico intradiario situado en los 1.311 puntos. La ruptura de esta zona, especialmente en cierre, volvería a elevar el riesgo bajista.
Pero se debe ser consciente que incluso en este caso, no se tendrá una confirmación bajista plena. Sólo la ruptura del último máximo creciente de la estructura iniciada en septiembre el cual está situado entre los 1.290 y los 1.295 puntos sería suficiente como para poder estar seguros de que se está en un proceso correctivo de grado mayor y se abandona el escenario correctivo lateral. En este caso, correcciones del entorno del 5% en el índice serían posibles.
En Europa el índice que peor se ha comportado ha vuelto a ser el Ibex ya que fue el único que cerró por debajo de la zona de soporte clave que presentaba entre los 10.580 y los 10.610 puntos. Sin embargo, el resto de índices europeos no han perforado los soportes. Por este motivo, he subido esta mañana el DAX para poder volver a analizarlo.
A diferencia del S&P500, el índice alemán DAX ha roto hace algo más de una semana la base del canal alcista que se inició en septiembre. Es más, incluso se ha producido un "pullback" a la base del canal que ahora está ejerciendo de resistencia. Todo ello indica que el riesgo bajista es claramente mayor que el que se percibe en el índice norteamericano.
Sin embargo y aunque es la segunda semana en la que el cierre se ha situado por debajo de los 7.230 puntos (máximo decreciente de la estructura bajista desplegada entre 2007 y 2009 que se superó a principios de febrero y que al volver a perforarse eleva el riesgo de trampa bajista), el índice está logrando respetar la media de 50 sesiones en términos de cierre. Esta media está situada entre los 7.140 y los 7.150 puntos y, por ahora, no ha aparecido ni un solo cierre por debajo de la misma. Es absolutamente necesario un cierre por debajo de la zona comentada para que las señales bajistas de las 3 últimas semanas queden confirmadas y el camino hacia los 7.000 puntos inicialmente y, posteriormente, hacia los 6.850 puntos quede completamente abierto.
Por último no se debe olvidar que la zona de soporte equivalente en el Eurostoxx50 está situada entre los 2.937 y los 2.953 puntos y entre los 4.000 y los 4.020 puntos en el Cac.