Los osos hace meses que están hibernando y los escépticos comienzan a creer. Ayer, el Standard & Poor´s 500 volvió a dar muestras de la fortaleza del rally: sumó 8,31 puntos para alcanzar los 1.336,32 enteros o, lo que es lo mismo, ya se encuentra al doble de sus mínimos de marzo de 2006, en los 666,79 enteros.
De esta manera, el índice ha registrado la subida de un 100% más rápida desde 1936, cuando acumuló 501 días de rally alcista. En esta ocasión el optimismo en los mercados viene durando 707 días, según publica The Wall Street Journal.

Además, el último empujón registrado en las primeras semanas de 2011 ha venido a desafiar los augurios de inversores y analistas que aseguraban por lógica se tenía que producir una corrección tras un magnífico 2010.
Y es que los inversores minoritarios han venido acumulando acciones cada vez con más entusiasmo, lo que, bajo el prisma de los institucionales, puede ser una señal de que el ascenso del Standard & Poor´s 500 ha tocado techo.
De esta manera, el Investment Company Institute informó este miércoles de que el capital que ha entrado en fondos domésticos por quinta semana consecutiva ha alcanzado los 4.900 millones de dólares, más del triple que en los periodos anteriores.
A esto hay que sumar que la volatilidad ha ido relajándose desde entonces: otra pista para esperar una caída en el corto plazo.
“En menos de dos años, el S&P500 ha doblado, algo estupendo para aquellos que fueron lo suficientemente prudentes como para aguantar”, asegura en The Wall Street Journal Erik Davison, director de inversiones de Wells Gargo Private Bank. “Pero tienen que ser cautelosos con la sobreconfianza, sabemos que las correcciones ocurren con regularidad”.
En este sentido, el analista asegura que cuando has subido un 100% y existe una exuberancia irracional, a lo único que se debe tener miedo es, precisamente, a la ausencia de miedo. Es lo mismo que ocurrió con las acciones tecnológicas con el pinchazo de la burbuja puntocom o con el mercado inmobiliario japonés.RETORNAR A HOME