Una vez más, se acerca la Navidad. Estadísticamente, por estas fechas se suele iniciar un movimiento alcista que permanece hasta el día de Navidad. Pero, no hay que olvidar, que estas hipótesis, si bien es cierto que suelen repetirse ciertas pautas de comportamiento temporal, no hay una base estadística que lo demuestre. Por ejemplo, en los meses de septiembre y octubre, los índices suelen sufrir pérdidas significativas. Sin embargo, este año los índices, a nivel global, han experimentado importantes movimientos alcistas y, sin embargo, ha sido en noviembre cuando hemos asistido a caídas que, en el caso de nuestro índice selectivo, han sido muy cuantiosas.

La evolución del índice está estrechamente ligada en este momento a la evolución de los diferenciales de tipos entre España y Alemania y, tal y como se ha venido comentando últimamente. En el gráfico adjunto se observa la evolución del Ibex en base diaria en comparación con la evolución de la inversa del diferencial de tipos a 10 años (se pone en inversa para facilitar la comparación visual y la fuerte correlación existente entre los 2 activos medidores del riesgo).
El rebote experimentado en el Ibex a lo largo de las últimas sesiones no se está viendo ratificado por la mejora del diferencial de tipos entre España y Alemania. Después de retroceder hasta los 220 puntos básicos a mitad de la semana pasada, ha reiniciado un nuevo movimiento alcista. Por ahora, no ha superado los 250 puntos básicos pero, en el caso de hacerlo, existe el riesgo de que se mueva con rapidez de nuevo hacia los 300 lo que, sin ningún lugar a dudas, provocará una vuelta atrás en el índice.
En el caso de que un nuevo escape del diferencial no se produzca, es importante tener presentes los niveles de soporte y resistencia más relevantes. A lo largo de los últimos días, ha formado un potencial doble techo en el 10.230. Es absolutamente necesario que se supere esta cota para que las alzas de los últimos días tengan continuidad. En este caso, el camino para poder alcanzar uno de los máximos/mínimos decrecientes de la estructura bajista iniciada a mediados del mes de octubre se encuentra entre el 10.380 y el 10.450. Esta es la zona que, en el mejor de los casos, se podría alcanzar en el índice de aquí al día de celebración de la Navidad.
Por el contrario, la ruptura del 10.050 tendría varias implicaciones bajistas. Por un lado se volvería a perforar una de las resistencias del movimiento alcista de los últimos días. Por otro lado, se perforaría uno de los máximos crecientes de ese movimiento alcista. Por último, el doble techo del 10.230 quedaría confirmado, doble techo que apuntaría a los 9.870, nivel muy cercano a la parte alta de zona de soporte clave situada entre 9.770 y 9.830.
En resumidas cuentas, la evolución del diferencial a lo largo de las últimas sesiones junto a la posible aparición del doble techo mencionado sugieren que el rally de Navidad de este año tiene menos probabilidades de producirse, a pesar de la fortaleza que está demostrando la Bolsa estadounidense. Pero la superación del 10.230 junto con una mejora del diferencial de tipos que lo situase por debajo de los 235 puntos básicos elevaría esta posibilidad lo que llevaría el índice a la importante zona de resistencia comentada previamente.