jueves, 11 de noviembre de 2010

Esto ya lo hemos vivido antes: las energéticas se benefician.Por Yosi Truzman

A pesar de la subida de los requerimientos de reservas (coeficiente de caja) a los bancos en China que, de facto, equivale a una subida de tipos dulcificada, y a pesar del fuerte empeoramiento de los riesgos soberanos que se están produciendo en Europa y que presionó a la baja al Eurodólar, los índices norteamericanos lograron mantener el tipo gracias al sector bancario y de energía. Y es que el verdadero beneficiado del nuevo programa de expansión cuantitativa va a ser la banca ya que va a obtener beneficios sin más esfuerzo que el de acudir a las subastas de papel del Tesoro para luego descontarlo a tipo cero en la ventanilla de la Fed. El sector de Energía se está viendo beneficiado, a su vez, por el despertar del precio del Crudo que es la única "commodity" que no ha subido como la espuma gracias a la "devaluación" encubierta del dólar de los 2 últimos meses.

El mercado se debate, por tanto, entre los signos de recuperación económica y la subida de las primas de riesgo. Nos encontramos de nuevo ante una situación similar muy parecida a la vivida entre finales de 2009 y principios de 2010 cuando los riesgos soberanos empezaron a subir mientras que los riesgos empresariales no lo hacían. Por aquel entonces el argumento era que la diversificación de las empresas les permitía disfrutar de un escudo contra lo que ocurría en sus países de origen. Pero, no nos engañemos. En caso extremo, los gobiernos buscarán formas de financiarse y meterán la mano en la cartera de ciudadanos y empresas. Así que, al final, el riesgo soberano arrastró a las Bolsas y se produjeron fuertes caídas durante el primer trimestre de 2010. Lo que estamos viviendo ahora empieza a parecerse peligrosamente a estos hechos pasados.

Uno de los activos en donde mejor se refleja la evolución de los riesgos soberanos es, obviamente, el Eurodólar. En la sesión de ayer, tal y como se aprecia en el gráfico horario adjunto, se intentó romper el soporte de los 1,3775. Pero hemos asistido a una rápida recuperación de este nivel con lo que no se puede hablar de ruptura consistente. En cualquier caso, no se alejará el peligro de ruptura mientras no se supere el 1,3825 en el corto plazo y, sobre todo, la zona comprendida entre 1,3980 y 1,4030.

En cuanto al principal índice norteamericano, el S&P500, asistimos en la sesión de ayer a un movimiento bajista que logró detenerse en la primera zona de soporte clave. Esta zona de soporte está situada entre 1.190 y 1.200. La ruptura de esta zona de soporte elevaría la probabilidad de "trampa alcista" ya que la superación ruptura de la resistencia de los 1.200 puntos sería percibida como posible ruptura en falso. Además, la ruptura del 1.190 rompería el canal alcista que se puede construir en el gráfico horario desde el 8 de septiembre. Pero incluso en este caso habría que esperar a la ruptura del 1.175 para poder pensar en procesos correctivos pronunciados. Al alza, se debe ser consciente de que a partir del 1.225 y hasta el 1.255 hay resistencias muy relevantes difíciles de batir.

Por lo tanto, no hay indicios de grandes movimientos a la vuelta de la esquina. Los mercados europeos seguirán presionados en términos relativos respecto de los mercados americanos, especialmente el Ibex que cerró ayer por debajo del importante soporte de los 10.270. Pero tampoco es de esperar caídas demasiado contundentes. Hay que ser conscientes de que el Eurostoxx50 presenta soporte muy clave entre 2.810 y 2.820 y que mientras no se rompa, hay poca posibilidad de caídas relevantes. Al alza el movimiento puede estar limitado por la cercanía de resistencias importantes como las comentadas en los EEUU. Quizás lo más interesante que se podría hacer sería comprar sectores USA que acaban de superar resistencias claves, como el de Energía, Materiales o Banca, y reducir posiciones en el sector tecnológico que tanto se ha adelantado al movimiento de subida y que, por lo tanto, presenta una situación de fortísima sobre compra.