Por Helen Popper
BUENOS AIRES, mayo 3 (Reuters) - Argentina está tratando de reparar los daños causados por su masiva cesación de pagos en el 2002 y captar nuevamente a inversionistas para poder vender bonos de su deuda en los mercados globales y aliviar su crisis de financiamiento.
La presidenta Cristina Fernández enfrenta crecientes obligaciones financieras, pero probablemente sea renuente a reducir sus gastos en el camino hacia las elecciones presidenciales del 2011, aún cuando la inflación acelere su ritmo.
Después de meses de enfrentamientos legales y políticos, la presidenta ganó su batalla para usar miles de millones de dólares de las reservas del Banco Central para pagar deuda.
Pero eso no será suficiente para cerrar la brecha de financiamiento, y ahora la atención está centrada en la oferta de canje del Gobierno para los bonos impagos y en las nuevas medidas que pueda adoptar Fernández en su intento por restablecer los lazos con los acreedores del país.
A continuación, algunos factores que los inversionistas están tomando en cuenta:
CANJE DE DEUDA
El Gobierno abre esta semana un canje de deuda para retirar hasta 20.000 millones de dólares en bonos impagos, y se espera que muchos inversionistas aceptarían la propuesta, aún cuando ésta implica la pérdida del 66,3 por ciento en el valor nominal de la mayoría de los bonos.
Una elevada tasa de aceptación al canje es crucial para que la tercera mayor economía de América Latina pueda retornar a los mercados de capital por primera vez en ocho años.
Si más de un 60 por ciento de los inversionistas participan en la operación, esto podría reducir los riesgos de demandas de parte de los tenedores de bonos impagos y reduciría el costo de endeudamiento de Argentina.
El ministro de Economía, Amado Boudou, ha dicho que el canje debería permitir que Argentina emita bonos con una prima de un sólo dígito, aunque las preocupaciones de los inversionistas sobre las políticas económicas de Fernández podrían implicar que los rendimientos se mantengan por sobre el 10 por ciento.
Si el Gobierno decide no emitir nuevos bonos se podrían agravar los problemas de financiamiento y se vería forzado a pedir más préstamos a las agencias estatales, reduciendo aún más las ganancias del Banco Central, aunque ello podría alentar al Estado a restablecer sus vínculos con el Fondo Monetario Internacional y solucionar sus deudas con el Club de París.
A qué estar atento:
- Tasa de aceptación de los tenedores de bonos. Los mercados considerarán decepcionante cualquier tasa de participación menor al 60 por ciento. El Gobierno podría anunciar sus resultados preliminares el 17 de mayo.
- Impacto del resultado del canje sobre los rendimientos de la deuda y si estos caen lo suficiente para alentar a una nueva venta de bonos. La turbulencia de los mercados globales podría afectar los planes de Argentina.
- Amenazas de acciones legales de los tenedores de bonos que rechacen la oferta.
ESCASEZ DE EFECTIVO
Argentina enfrenta obligaciones de deuda por cerca de 15.000 millones de dólares durante el 2010, con la mayor parte de este monto por vencerse en la segunda mitad del año.
Sin nuevo financiamiento, el Gobierno podría ver crecer su déficit fiscal, que el año pasado alcanzó 1.800 millones de dólares, y podría verse forzado a encontrar nuevas formas para mantener el superávit presupuestario primario, que mide de cuánto dinero dispone el Gobierno para pagos de la deuda.
Aunque los tribunales argentinos han autorizado a Fernández a utilizar miles de millones de dólares en reservas internacionales para pagar deuda, la oposición podría buscar nuevas impugnaciones.
Los ingresos por impuestos están repuntando con fuerza en el país tras el desplome del año pasado, pero el gasto público está creciendo aún más rápido y probablemente no retroceda a medida que se acercan los comicios presidenciales del próximo año.
A qué estar atento:
- El resultado de la próxima votación en el Senado sobre el uso de las reservas.
- El crecimiento del déficit fiscal a medida que se acerca el vencimiento de pagos de deuda.
- Mayor depreciación del peso ARSB=, que elevaría los ingresos del país al aumentar la entrada proveniente de los impuestos a las exportaciones y aumentaría las ganancias del Banco Central, buena parte de las cuales se derivan de los avances de la moneda, aunque esto también generaría un alza en los precios al consumidor.
INFLACION
La inflación se está acelerando a medida que la economía repunta desde su fuerte contracción del año pasado, y las proyecciones privadas estiman que la tasa anual se ubicará entre un 20 y un 30 por ciento, lejos de las estimaciones oficiales.
No se espera que disminuya el elevado gasto público, alentando la inflación, y el uso de las reservas del Banco Central también implicaría un incremento en el circulante.
La controversia sobre los datos para los precios al consumidor continúa, a pesar de las promesas de Boudou para restablecer la credibilidad de las cifras.
A qué estar atento:
- Medidas del Gobierno para incrementar los ingresos que puedan resultar inflacionarias.
- Cualquier aceleración repentina en la inflación que pueda afectar a los pobres y desatar malestar social y protestas.
- Demandas salariales de los trabajadores del sector público y cualquier indicio de que el Gobierno está enfrentado con el poderoso sindicato CGT. Un aumento en las huelgas podría afectar a industrias y exportadores de ciertos sectores.
- La diferencia entre los datos oficiales de inflación y los sondeos privados.
- La depreciación del peso, que podría elevar el costo de bienes importados.
BLOQUEO DEL CONGRESO
Fernández perdió el control de ambas cámaras del Congreso en las elecciones de medio término del año pasado, lo que le dificulta la aprobación de medidas en el Parlamento.
Sin embargo, hasta el momento la oposición ha fracasado en su intento de formar un frente común contra el Gobierno, lo que ha permitido a los aliados de Fernández en el Congreso bloquear varias votaciones por falta de quórum.
Diputados y Senadores de la oposición han usado la misma táctica para evitar una derrota, profundizando la división en el Congreso y resaltando las tensiones políticas en el país a medida que los potenciales candidatos presidenciales se preparan para participar en la próxima campaña.
A qué estar atento:
- Cualquier iniciativa del Congreso que pueda complicar aún más la situación financiera del Estado. La Cámara baja debe debatir un proyecto de ley que daría a las provincias un mayor porcentaje de un impuesto a las transacciones financieras.
- Un aumento en el uso de decretos presidenciales como forma de Gobernar, algo que podría incrementar las tensiones políticas y llevaría a nuevas impugnaciones legales.