miércoles, 19 de mayo de 2010

China y Estados Unidos encuentran un punto de unión: Europa y su crisis de deuda

Grecia arrastra a Europa a una crisis de deuda, o mejor dicho, saca a relucir la crisis de deuda de otros países de la eurozona; Alemania se resiste al rescate heleno; los mercados se desploman; Bruselas exige a los países de riesgo medidas urgentes de recorte del gasto; el Banco Central Europeo hace lo posible por sostener la moneda única y el presidente de Estados Unidos, Barack Obama llama a Angela Merkel para desbloquear el rescate y al presidente de España, José Luis Rodríguez Zapatero para dictarle las respuestas del examen. ¿Pero qué se cuece entre bambalinas?
Obviamente, la llamada de Obama no fue un acto de filantropía por la salud de Europa… Estados Unidos está sudando la gota gorda viendo que aún no se ha salido de una crisis, la financiera, y Europa se ha metido en otra, la de la deuda, cuyas repercusiones para el resto del mundo son mayores de lo que era de desear.
“La desconfianza de Europa sobre el futuro de Estados Unidos en plena crisis financiera nunca ha sido tan grande, ni en los momentos más álgidos como la caída de Lehman Brothers, como la desconfianza que tiene ahora EEUU frente a Europa”, afirma Jaime Malet, presidente de la Cámara de Comercio Americana a Cotizalia.com.
En primer lugar, el euro ha caído más de un 13% en lo que va de año, hasta mínimos de 2006, y se comienza, incluso, a hablar de paridad con el dólar de aquí a final de año.
“La confianza en el euro no se va a recuperar de la noche a la mañana y ésta es la primera prueba de fuego de la moneda única”, explica a Cotizalia.com Alexander Hick, analista de X-Trade Brokers. “Cuando se anunció el macro plan para los países europeos, la reacción del euro fue muy limitada porque el mercado no se lo acaban de creer”.
El caso es que, según explica Hick, el plan es bueno pero llega tarde. Los mercados están penalizando que no se hubiera previsto esta situación, además falta que el plan se vote positivamente en todos los países miembros y, aunque es un ‘rescate’ para no ser utilizado, no se descarta que al final algún país miembro lo necesite.
Y ocurre que, hasta ahora, los datos macroeconómicos de Estados Unidos han sido más favorables gracias a que contaba con un dólar más barato. Sin embargo, el país no ha salido todavía de la crisis, sólo comenzaba a ver la luz al final del túnel y se encuentra ahora con que la competitividad de sus empresas ha caído al son que lo ha hecho el euro.
El recorte en el gasto público llevado a cabo por varios países europeos, sumado a subidas de impuestos, rebajas de salario en el sector público y la caída del poder adquisitivo de los consumidores, ha apuntalado las exportaciones de Estados Unidos a Europa.
De hecho, aunque los datos del primer trimestre de 2010 muestran un aumento con respecto al mismo periodo del año anterior, lo cierto es que se observa una fuerte ralentización en el crecimiento.
“Qué el dólar caiga frente al euro es muy negativo para Estados Unidos, porque uno de los problemas más graves que tiene el país el del déficit comercial”, afirma a Cotizalia.com Jaime Malet. “Obama ha presentado un plan para duplicar las exportaciones de aquí a cinco años y en estos momentos eso es muy difícil”. No hay que olvidar que el 60% del mercado exterior de EEUU corresponde a Europa.
Situación de la que, por otro lado, convierte a Alemania en la gran beneficiada del desplome del euro y, de rebote, a otros países de la zona euro como la propia España, que había perdido competitividad como consecuencia de la fortaleza de la moneda única.
El pulso, pues, ha comenzado. No es de extrañar, por tanto, que la Reserva Federal de Estados Unidos no de ni señales de subidas de tipos de interés pese a que los famosos brotes verdes ya asoman con claridad con el fin de mantener la competitividad del país.
China necesita un dólar fuerte mas que un euro fuerte
Pero este no es el único frente abierto en la crisis de la deuda europea. Mirando al otro lado del mapa, hacia oriente, China se encuentra en una encrucijada. Desde el mes de abril el reminbi se ha revalorizado más de un 11% frente al euro, mientras que en su relación con el dólar las cosas continúan estáticas como han estado desde el año 2008, en los 6,83, y no hay movimientos por parte de Beijing para revalorizar su moneda a pesar de que el mes pasado anunció que iba a abrir el bloqueo.
Y es que China también está muy pendiente de lo que ocurre en el Viejo Continente. Por un lado, el debilitamiento del euro afecta directamente a sus exportaciones hacia Europa.
“El yuan ha subido un 14,5% frente al euro en los últimos 4 meses, lo que aumentará la presión en los costes para los exportadores chinos tendrá un impacto negativo sobre las exportaciones chinas”, ha asegurado esta semana el portavoz del Gobierno chino Yao Jian, en una conferencia en Beijing.
“Hemos estado recibiendo llamadas de algunos clientes europeos que firmaron contratos con nosotros a principios de mes para cancelar sus encargos desde que la depreciación del euro ha erosionado sus márgenes”, explicaba en The New York Times un directivo de una compañía energética china. “Aseguran que no pueden aumentar sus precios a los consumidores para ser más competitivos en sus mercados”, concluye.
De hecho, el lunes la bolsa de Shanghai se desplomó más de un 5% en buena parte, motivada por la inestabilidad que se vive en Europa, además de por las medidas propuestas desde la administración para frenar la burbuja inmobiliaria que vive el país.
No obstante, China se encuentra en una disyuntiva. Por un lado, le interesa un euro fuerte para que sus productos sean más competitivos en Europa, pero por otro, necesita que el dólar se revalorice. Y es que China es una de las principales tenedoras de dólares con el 23% de las emisiones estadounidenses después de incrementar sus reservas en marzo un 2% hasta los 895.200 millones de dólares.
De hecho, “el Gobierno chino lleva mucho tiempo acusando a Estados Unidos de permitir que el dólar se debilitase”, asegura Alexander Hick. “A ellos les pesa más la cesta de dólares que tienen en casa que las exportaciones a Europa, más teniendo en cuenta que el socio comercial de China por excelencia es, además, Estados Unidos.
En cualquier caso, José Luis Martínez Campuzano, director de estrategia de Citigroup en España, defiende que esta es una parte del problema pero no el más importante. En declaraciones a Cotizalia.com ha asegurado que dónde realmente se encuentra el meollo de la cuestión es en la banca y la tensión de los mercados. “El euro en paridad en factible si la tensión de los mercados de profundiza y la desconfianza sobre la banca se acentúa”, afirmaba. “Por lo demás, yo creo que la recuperación mundial puede continuar sin Europa, pero supone un mayor riesgo en términos de solidez”.