martes, 11 de mayo de 2010

China, un gráfico preocupante

A lo largo de las 2 últimas semanas, hemos centrado todos nuestra atención en la evolución de los índices europeos ante la flagrante debilidad que presentaban como consecuencia de una tremenda pérdida de confianza en las cuentas públicas de varios de sus miembros.
En el fondo, lo que ha ocurrido estas semanas en la renta variable es muy parecido a lo que se ha vivido en los mercados de renta fija. Hemos atravesado un periodo en el que las inversiones se han dirigido hacia los activos que han sido considerados más seguros (bonos y valores americanos y alemanes), y han desechado los activos considerados más arriesgados (bonos y valores de países periféricos de Europa). Y, de repente, las medidas anunciadas por la Unión Europea y el Banco Central Europeo en la madrugada del domingo al lunes han provocado una reversión inmediata de esta situación. Y, a partir de ahora, que?
Supongamos que el abrupto movimiento del lunes ha situado los niveles de riesgo entre los activos de los distintos países en su valor justo. En este caso, los índices bursátiles deberán volver a moverse al mismo ritmo y en la misma dirección que los índices directores. Y es aquí donde precisamente es importante analizar qué nos dice el principal índice chino, el Shanghai Composite al cual vengo haciendo referencia desde hace varias semanas en mis post diarios (ver La estrella de la mañana - 5 mayo 2010).
Esta madrugada se ha publicado en China el dato de IPC de abril (+2,8%) por encima de lo esperado, el dato de crédito bancario de abril (774k millones RMB vs 585k millones esperados) muy por encima de lo esperado, y el índice de precios de viviendas de abril (+12,8% vs +11,6% esperado) en máximos históricos. Estos datos vuelven a indica que el Banco Central de China se va a ver obligado a subir los tipos de interés más pronto que tarde.
Y la reacción del Shanghai Composite, tal y como se puede apreciar en el gráfico adjunto, ha sido claramente bajista, a pesar de las subidas experimentadas en los índices occidentales en la sesión del lunes.
Desde un punto de vista técnico, el movimiento eleva la presión bajista de manera drástica. Hace un par de semanas, el índice perforó el soporte intermedio de los 2.890 con lo que el movimiento lateral en el que llevaba inmerso desde principios del año se resolvió a la baja.
Al poco tiempo, se perforó la directriz alcista que se había iniciado en octubre de 2008, con lo que tuvimos la primera señal de que la estructura alcista principal se ponía en peligro.
Esta madrugada, el índice ha retrocedido hasta el 2.640. Este nivel es absolutamente clave puesto que representa el último mínimo creciente del proceso alcista iniciado en octubre 2008. La ruptura consistente de este nivel sería la señal que ratificaría los indicios de cambio de tendencia a los que me he referido y despejaría el camino para poder retroceder hasta el 61,8% de todo el movimiento alcista previo (2.360).
Creo que es clave seguir la evolución de este índice a partir de este momento puesto que fue uno de los primeros índices en adelantarse al rebote que, a nivel general, se inició en marzo 2009. Además, se trata del índice que representa la evolución de una de las economías más importante en el momento actual ya que se trata del país que más porcentaje de crecimiento aporta al crecimiento mundial. Por último, es evidente que el índice va por delante de lo que ocurre en otros índices del Mundo, tal y como ocurrió en la formación de lo suelos que dieron origen al rebote iniciado en 2009.
Por lo tanto, es clave que el Shanghai Composite no perfore el nivel de los 2.640. En caso contrario y con independencia de lo que ocurra con la percepción de las primas de riesgo de los países de la periferia europea, estaríamos ante una señal seria de cambio de tendencia principal lo que, sin duda, provocará la ruptura del soporte de los 900 puntos en el MSCI Emerging Markets (ver Goleada de Grecia a los Estados Unidos de América) y, por lo tanto, una señal inequívoca que el Mundo cambia de tendencia. En este caso, los Mercados nos estarían diciendo que la probabilidad de "double dip" se estaría elevando considerablemente lo que, sin duda, arrastraría a los índices occidentales a la baja.