La conexión griego-española también gira en sentido contrario. Si Grecia metió a España a un espiral de especulaciones sobre la capacidad de pago de la deuda ibérica, ahora la confianza sobre un posible rescate alemán -respaldado por la UE- ha enfriado los ánimos del mercado. La percepción del riesgo de impago de la deuda pública española a cinco años registraba una leve mejoría en los mercados al cotizar los seguros contra impago de crédito ('credit default swap' o CDS) cotizaran en 144 puntos, muy por debajo de los más de 170 puntos de la semana pasada, que marcaron un máximo histórico.
España llegó a tener más riesgo que economías emergentes como Brasil, México o Colombia, mucho menos endeudadas que la española. Sin embargo, los movimientos en torno a una posible operación de rescate de la economía griega bajaron el CDS español hasta 144, según datos de Bloomberg. Este barómetro del riesgo financiero bajó para el Estado español en la tarde del martes hasta niveles inferiores a los de los países latinoamericanos. Por otro lado, el diferencial del bono español a diez años con el 'bund' alemán se estrechaba a 93 puntos básicos, después de la ronda de encuentros mantenidos ayer en la 'City' por el secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, y la ministra, Elena Salgado.
De este modo, el coste de asegurar una emisión de bonos de España a cinco años se redujo a 169.000 euros anuales por cada diez millones de euros de deuda, frente a los 173.500 euros del anterior cierre y los 183.000 euros que costaba la semana pasada. En el caso de Grecia, los CDS también disfrutaban de un cierto alivio al caer a 415,5 puntos, frente a los 425,6 del anterior cierre, mientras que los de Porugal bajaban a 241,9 puntos, frente a los 244,7 del lunes, y los de Irlanda se sitúan en 177,3 enteros, frente a los 177,7 de ayer.
Como avanzó este diario el viernes, Salgado y Campa, viajaron a Londres para convencer a los mercados, analistas y medios de comunicación de la solvencia y credibilidad de España, en un intento por conjurar las advertencias lanzadas desde algunos organismos y medios londinenses sobre la fragilidad de la economía española. Salgado mantuvo un encuentro con periodistas y líderes de opinión del diario británico 'Financial Times', mientras el secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, inició en Londres una gira por Europa, que le llevará también a París, para explicar a los inversores extranjeros la estrategia del Tesoro Público de este año y las bondades de la deuda pública española.
A pesar del relajamiento en la presión, el coste de asegurar la deuda de los países agrupados bajo el acrónimo anglosajón PIGS (Portugal, Irlanda, Grecia y España) contrasta de manera notable con el de países como Alemania (46,9 puntos) y EEUU (62,6 puntos), mientras Reino Unido cotiza en 100,1 enteros, el doble que hace apenas un mes. La agencia de calificación de riesgo crediticio Fitch dijo en una conference call que la británica es una de las economías más vulnerables a perder la triple A o calificación de máxima solvencia sobre su deuda.
La ligera mejoría en el mercado de seguros contra impago se trasladó también a los mercados de deuda, donde el bono español a 10 años estrechaba el diferencial de rendimiento respecto al 'bund' alemán hasta los 93 puntos básicos, mientras en el caso de los bonos griegos bajaba a 365 puntos básicos y en el de Portugal a 165 puntos.
Regreso adelantado de Trichet
Por su parte, en el mercado de divisas el euro se fortalecía frente al 'billete verde' y la libra tras conocerse que el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, viaja de regreso al Viejo Continente después de acortar su estancia en Australia, donde participaba en una serie de reuniones con banqueros centrales, para de este modo "garantizar su asistencia" la reunión informal que el próximo jueves mantendrán en Bruselas los líderes de la Unión Europea, lo que ha disparado las especulaciones respecto a la posibilidad de que se discuta en dicho encuentro un plan europeo de asistencia a Grecia. De este modo, la moneda europea llegó a subir hasta 1,383 dólares, frente a los 1,3619 del lunes, mientras que registraba su nivel más alto de las últimas tres semanas en su cruce frente a la libra esterlina.