El euro ha amanecido de verde en los mercados de divisas a pesar de que los inversores y fondos de inversión han decidido apostar contra la moneda única. La semana pasada traders y fondos de cobertura apostaron 8.000 millones de dólares (unos 5.800 millones de euros) contra la divisa europea, la mayor acumulación de posiciones cortas en la moneda única desde su lanzamiento. Pero los rumores de que la Unión Europea podría intervenir para salvar a Grecia han impulsado al euro.
La moneda única se paga esta mañana a 1,3716 dólares, un 0,47% más que al cierre de ayer y también ha ganado terreno frente al yen hasta cambiarse por 122,83. Sin embargo, la divisa europea ha tenido un comienzo de año complicado. Los inversores le han hecho pagar la desconfianza generada por los problemas de deuda de algunos países de la eurozona. Los líderes de la UE mantendrán mañana una reunión extrarodinaria para aborardar la situación económica.
El presidente de la autoridad monetaria europea, Jean-Claude Trichet, abandonará un día antes de lo previsto Australia, donde asistía a un encuentro organizado por el banco central de este país, para poder asistir a la reunión del Consejo Europeo, según ha confirmado la portavoz del BCE, Regina Schuller, lo que ha reavivado las especulaciones de que la UE podría intervenir para aliviar los problemas griegos.
La semana pasada el euro marcó mínimos de ocho meses y en lo que va de año, la moneda única ha perdido un 4,20% y desde los máximos de noviembre, cuando se pagaba a 1,5134, un 9,37%. Frente a la divisa japonesa, el euro ha caído más de un 7,5% desde que comenzó 2010. Una evolución que contrasta con el del yen, divisa refugio, que ha tenido uno de los mejores desempeños de 2010 al ganar casi un 4%.
La semana pasada, los inversores aumentaron su apuesta contra la divisa europea hasta niveles récord, según los datos del Chicago Mercantile Exchange recogidos por el diario Financial Times, que informa de que se han realizado más de 40.000 contratos de posiciones cortas, por un valor de unos 7.600 millones de dólares.
El periódico destaca que la campaña de “relaciones públicas” que ha puesto en marcha el Gobierno español para frenar la creciente desconfianza de los mercados en la economía de nuestro país. El rápido incremento del déficit fiscal y los problemas con la deuda de España, Grecia y Portugal han generado incertidumbre y el Ejecutivo ha comenzado una gira –que comenzó ayer con una visita a la City londinense- para despejar los temores.
Ayer, el ministro de Fomento y vicesecretario general del PSOE, José Blanco, denunció un “ataque” contra el euro y la existencia de “maniobras un tanto turbias” por parte de los “especuladores financieros”. Unas declaraciones que fueron ridiculizadas por la tarde por el FT. Blanco dijo que "nada de lo que está ocurriendo en el mundo, incluidos los editoriales de periódicos extranjeros, es casual o inocente". "Todo responde a un objetivo. Los comentarios apocalípticos sobre la situación económica de España en nada benefician a nuestro país. En este momento hay un ataque al euro y hay que darle una respuesta", señaló Blanco.
Los expertos consideran que mientras los mercados no recuperen la confianza –y esto no sucederá a menos que los gobiernos presenten planes creíbles para reducir sus déficits- el euro seguirá sufriendo el castigo de los inversores, que se refugiarán en el yen y el dólar. El billete verde se ha beneficiado de la debilidad de la moneda única, aunque algunos expertos consideran que no tiene motivos para subir, sino todo lo contrario.
Estas razones para perder valor son, fundamentalmente, tres: el endeudamiento excesivo de Estados Unidos, las medidas de flexibilidad cuantitativa y un problema que arrastra desde hace tiempo y todavía no ha resuelto, el déficit comercial, que está generando una presión bajista sobre la moneda.