Ha comenzado la cuarta oleada de resultados empresariales correspondientes a 2009 y lo cierto es que no pinta bien para los bancos de Estados Unidos. Tras dos trimestres de optimismo y buenos datos, puede llegar de nuevo la decepción. Con el cierre del ejercicio ha vuelto la polémica de los elevados bonus en Wall Street, pero los analistas apuntan a que no sólo las primas van a ser desorbitadas: esperan que las firmas financieras anuncien pérdidas, incluso las más abultadas desde que comenzó la crisis.
En este sentido, según publica hoy CNNMoney.com, son muchos los que alertan sobre un nuevo "baño de sangre", después de haber vivido en 2008 las horas más negras de la historia financiera de Estados Unidos.
Así, para Bank of America, la mayor entidad del país, el agujero en el cuarto trimestre del año podría alcanzar los 3.700 millones de dólares, según las estimaciones de Thomson Reuters.
Pero el gigante que salvó a Merril Lynch de seguir los pasos de Lehman Brothers no es el único. Más abultadas serían las pérdidas de Citigroup si se cumplen los pronósticos. Los analistas han puesto en sus quinielas que las pérdidas serán de 6.400 millones de dólares. Tampoco Wells Fargo, uno de los bancos que supuestamente se encuentra en una posición más fuerte, se libra de la quema. Se espera que su beneficio neto se reduzca a sólo 71 millones de dólares, lo que supone un desplome del 97% respecto al trimestre anterior.
No obstante, la situación con respecto a la masacre vivida en las cuentas hace sólo un año en bien distinta. En esta ocasión, los agujeros no responderían a la presencia de activos tóxicos en sus hojas de balances sino que serían la consecuencia directa de la devolución del dinero del fondo de rescate que recibieron a finales de 2008 para evitar el colapso del sistema financiero.