lunes, 2 de noviembre de 2009

¿En que termino los u$29.000 millones del rescate de Bear Stearns?

OKLAHOMA CITY, EEUU (Reuters) - El rastro de 29.000 millones de dólares del rescate de la Reserva Federal al banco de inversión de Wall Street Bear Stearns termina en un centro comercial parcialmente desierto, sobre un área gris y deprimente de la zona sur de Oklahoma City.
La Reserva Federal ahora es propietaria de Crossroads Mall, un extenso complejo de compras en la intersección de las autopistas interestatales 240 y 35, e incluye un pozo petrolero en el estacionamiento -solo que la Fed no posee los derechos mineros del yacimiento.
La Fed se encuentra en la situación inusual de haberse convertido en terrateniente de Oklahoma City después de haberle prestado 29.000 millones de dólares al JPMorgan Chase para que comprara a Bear Stearns el año pasado.
Ese dinero fue garantizado por una cartera de activos de Bear. Pero Crossroads Mall es lo único material adquirido mediante el rescate. Los miles de millones restantes están enredados en valores invisibles repartidos por cientos, quizás miles, de propiedades.
Resulta difícil ser precisos porque la Fed no ha publicado detalles de lo que ahora es dueño. La única razón por la que Crossroads Mall ha trascendido es porque fue ejecutado en abril.
Noah Diggs, quien acaba de terminar exitosamente una búsqueda de trabajo aquí como asistente de una tienda, se sintió sorprendido y en algún punto alarmado al enterarse de que el banco central de Estados Unidos es ahora el propietario del centro comercial.
"Eso es algo malo, ¿no?" dijo, observando el estacionamiento vacío una mañana lluviosa a principios de octubre.
El enojo del público por el rescate de ricos banqueros de Wall Street se ha transformado en una oposición general hacia la intromisión del Gobierno en el sector privado, complicando los esfuerzos del presidente Barack Obama por reformar las regulaciones financieras y el sistema de salud.
La polémica decisión para salvar a Bear Stearns en marzo del 2008 fue defendida como menos nociva para la economía estadounidense que dejarlo quebrar. El mérito de este argumento fue puesto de relieve en septiembre de 2008, cuando el banco de inversión rival Lehman Brothers se fue a pique, desatando un pánico financiero internacional.
Pero las pérdidas virtuales de la Fed en el rescate de Bear Stearns fueron de alguna manera superiores a los 3.000 millones de dólares en la valuación del último trimestre en junio, contribuyendo a la inquietud que ha endurecido la oposición política a concederle más poder a la Fed.
Esta fue una parte central de las reglas para la reforma financiera propuestas por Obama que según él, en el futuro evitarían el tipo de falla sistémica que hizo que los mercados financieros y la economía cayeran en picada el año pasado.
Parte de la preocupación del público proviene de la escala y complejidad de los rescates y de lo que finalmente les costarán a los contribuyentes, quedando los activos enmarañados en lo que extrañamente han sido llamadas compañías de responsabilidad limitada bajo propiedad del Banco de la Reserva Federal de Nueva York, uno de los 12 bancos regionales de la Fed en el sistema financiero central de Estados Unidos.
Además de Bear Stearns, la Fed prestó 60.000 millones de dólares para apuntalar al gigante de los seguros American International Group unos pocos días después de la caída de Lehman, y también se encuentra detrás de más de 400.000 millones de dólares en activos propiedad de Citigroup Inc y Bank of America Corp.
Para ser justos, las pérdidas de Bear Stearns hasta ahora son relativamente pequeñas comparado con el tamaño de la cartera total, o en efecto comparado con el balance general actual de la Fed de 2,1 billones de dólares.
DESAFIO QUE ENFRENTA LA FED
Pero un centro comercial deslucido ilustra el enorme desafío de librar a la Fed de su incursión en las finanzas privadas, especialmente en los bienes raíces comerciales, donde el desplome de los valores de las propiedades aumenta el riesgo de grandes pérdidas de los préstamos.
El presidente de la Fed, Ben Bernanke, se ha referido a los préstamos inmobiliarios comerciales como un "problema serio," y otro funcionario de la Fed ha advertido que podrían socavar la esperada recuperación económica.
"Lo que la Fed y los bancos han dicho que les preocupa es una nueva oleada de pérdidas de bienes raíces comerciales y aquí hay un ejemplo de uno de los primeros adoptados en la cartera de la Fed", dijo Lou Crandall, jefe economista de Wrightson ICAP en Jersey City, Nueva Jersey.
"El hecho que fuera escrito de modo tal que la Fed no tuviese los derechos petroleros es simplemente clásico. No es que sea culpa de la Fed", dijo el economista.
Crossroads Mall, medio vacío después de que se retiraran tiendas emblemáticas como Macy's, JC Penney, Montgomery Ward y Dillard's, fue sacado del remate en abril con 77 millones de dólares en deuda, según Marie Randolph de la oficina del sheriff del condado de Oklahoma. Ahora está a la venta por 24 millones de dólares.
Paul Ravencraft, un agente de inversiones de Price Edwards & Co. en Oklahoma City contratado por la Fed para vender la propiedad, dijo que el clima actual de ventas era duro.
"La financiación va a ser difícil, y probablemente necesitará de mucho capital", dijo.
Las pérdidas correrán potencialmente a cuenta de los contribuyentes porque la Fed generalmente logra jugosas ganancias anuales por administrar el sistema de pagos del país y otras operaciones, y cualquier pérdida que tenga lo compensa reduciendo la cantidad que debe pagarle al Tesoro de Estados Unidos, y por ende a los contribuyentes.
El rescate de la Fed de Bear Stearns por 29.000 millones de dólares fue garantizado por una cartera de activos de Bear que incluía 5.500 millones de dólares en préstamos comerciales, incluyendo el pagaré de Crossroads Mall que entró en incumplimiento de pago.
Una gran parte de la cartera -16.400 millones de dólares para fines de junio- consiste en deuda emitida por agencias auspiciadas por el Gobierno estadounidense como Fannie Mae y Freddie Mac, que se continúa pagando.
Pero el valor de las participaciones en préstamos comerciales ya se ha amortizado a 4.400 millones de dólares.
En parte, esta disminución del valor se debe a que otras dos partes de la garantía de Bear Stearns -los hoteles Extended Stay Hotels y GrandStay Residential Suites Hotels en Oxnard, California- han buscado protección judicial contra quiebras.
Extended Stay le debe a la Fed casi 900 millones de dólares, que consisten en 153 millones de dólares en valores respaldados por hipotecas comerciales y 744 millones de dólares en deuda subordinada, mientras que GrandStay obtuvo protección contra quiebra bajo el Capítulo 11 con algo menos de 10 millones de dólares en deudas.
Joseph Sholder, el abogado de Santa Bárbara que representa a GrandStay, se sobresaltó al descubrir que el prestamista que había tratado de tomar control de la propiedad era la Reserva Federal.
Los papeles judiciales simplemente identificaron al acreedor de GrandStay como Maiden Lane Commercial Mortgage Bank Securities Trust-2008.
La Fed creó un vehículo especial llamado Maiden Lane para retener los activos en su hoja de balance como garantía del préstamo para Bear. Maiden Lane es el nombre de la calle del bajo Manhattan, detrás del edificio de la Fed en Nueva York.
Sin embargo, Sholder dijo que al pensar al respecto, él no debería sorprenderse tanto por las noticias de la participación de la Fed.
"Parece estar metida en todos estos asuntos", dijo.